Los trabajos de urbanización en el fraccionamiento El Álamo fueron reanudados en Piedras Negras, pese a que el predio registró dos inundaciones durante las lluvias de mayo y junio, y a que el propio director de Obras Públicas, Gibrán González, reconoció públicamente que el desarrollo se localiza sobre un cauce natural por donde históricamente escurre el agua de distintos sectores de la ciudad.
Maquinaria y personal regresaron al predio donde se construye el fraccionamiento El Álamo, proyecto que permaneció sin actividad después de las fuertes lluvias registradas este año y que nuevamente avanza sin que exista una clausura de la obra.
El desarrollo cobró relevancia desde finales de mayo, cuando las precipitaciones provocaron que importantes corrientes de agua atravesaran el terreno donde se realizan los trabajos de urbanización. Semanas después, durante las lluvias de junio, el sitio volvió a inundarse, reavivando los cuestionamientos sobre la viabilidad del proyecto.
Tras la primera inundación, el director de Obras Públicas, Gibrán González, reconoció durante una conferencia matutina que el área donde se desarrolla el fraccionamiento corresponde a un paso natural de agua. “Este es un caudal natural… su cauce natural es por este sitio.”
Durante la misma explicación, el funcionario también admitió: “Toda esta agua naturalmente debería escurrir.”
Incluso aceptó que las imágenes difundidas tras las lluvias generaron preocupación entre la población. “Alarmaron obviamente a las personas que circulaban por ahí, a vecinos.”
Pese a esas declaraciones y a las dos inundaciones registradas este año, los trabajos fueron retomados sin que la obra permaneciera clausurada por parte de las autoridades municipales.
El proyecto tampoco fue sometido a consideración del Cabildo, sino que fue autorizado por el Consejo de Urbanismo, órgano integrado por funcionarios de la propia administración municipal.















