A más de una semana del accidente registrado el pasado 13 de julio, la operación aérea en el Aeropuerto Internacional de Piedras Negras no ha resentido afectaciones. Ese día, una aeronave Cessna Grand Caravan EX, matrícula XA-RFD, de la aerolínea regional Aerus, sufrió un accidente poco después de despegar de Piedras Negras con destino a Monterrey.
El vuelo había partido alrededor de las 14:35 horas y, tras el percance ocurrido en las inmediaciones del Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo, los tres tripulantes sobrevivieron, resultando con diversas lesiones y siendo trasladados para recibir atención médica.
Sobre este hecho, el administrador del Aeropuerto Internacional de Piedras Negras, Roberto Bustamante, aseguró que el incidente no provocó una disminución en la confianza de los pasajeros. Por el contrario, afirmó que la afluencia de viajeros se ha incrementado y actualmente los vuelos registran una ocupación de entre 90 y 95 por ciento, cuando anteriormente se mantenían entre 70 y 80 por ciento.
Explicó que de lunes a viernes continúan operando tres vuelos diarios, mientras que los sábados y domingos se mantienen dos frecuencias, todas desarrollándose con absoluta normalidad.
Agregó que, con el periodo vacacional, esperan que la demanda aumente todavía más.
Bustamante señaló que las investigaciones sobre las causas del accidente permanecen a cargo de la Agencia Federal de Aviación Civil (AFAC) y de las autoridades competentes en Nuevo León, por lo que el aeropuerto de Piedras Negras no cuenta con un dictamen oficial sobre lo ocurrido.
Indicó que no ha sido necesario implementar medidas extraordinarias ni modificar los procedimientos de operación, ya que, de acuerdo con la información disponible, el accidente no estuvo relacionado con una falla propia del modelo de aeronave. Incluso destacó que los aviones Cessna Grand Caravan continúan prestando servicio en las rutas de Aerus sin restricciones, al tratarse de aeronaves consideradas seguras dentro de la aviación regional.
El administrador sostuvo que la respuesta de los usuarios demuestra que el accidente fue percibido como un hecho aislado y que la confianza en el servicio aéreo se mantiene, reflejándose en el incremento de pasajeros registrado durante las últimas semanas.














