Las denuncias por la mala calidad del agua potable continúan multiplicándose en Piedras Negras. Durante este martes, habitantes de colonias como Tierra y Esperanza, Hidalgo, Privada Blanca, Hacienda La Luna, Hacienda y otros sectores reportaron nuevamente que el agua llegó con un intenso color café.
Entre los casos que más llamaron la atención se encuentra el de Roberto Morales, vecino de la colonia Tierra y Esperanza, quien realizó una transmisión en vivo para mostrar paso a paso cómo la turbidez afectó el suministro de su vivienda, evidenciando que incluso el filtro instalado en su domicilio fue rebasado por la cantidad de tierra que contenía el agua, obligándolo a reemplazar el cartucho del sistema de filtración.
A través de redes sociales, el ciudadano exhibió cómo el agua salía directamente de la llave con una apariencia lodosa. Durante la transmisión mostró el estado del filtro, el cual quedó saturado por la cantidad de sedimentos, permitiendo incluso el paso del agua turbia hacia las llaves de la vivienda.
Las quejas ciudadanas continúan aumentando y abarcan tanto colonias alejadas como sectores ubicados más cerca de la planta potabilizadora. Los afectados señalan que el agua no reúne las condiciones necesarias para el consumo humano y que incluso resulta complicado utilizarla para actividades cotidianas como lavar ropa, debido a la cantidad de tierra que contiene.
Mientras las denuncias continúan creciendo, también cambió la explicación oficial sobre el origen del problema. El vocero de SIMAS Piedras Negras, Alexis González, afirmó este lunes que la turbidez no se debe únicamente a las lluvias ni al incremento en el caudal del Río Bravo, sino a un deterioro acumulado de la infraestructura hidráulica de la ciudad.
De acuerdo con el funcionario, existen equipos fuera de operación, sistemas que trabajan de manera parcial y componentes que no han recibido el mantenimiento necesario durante varios años. Incluso reconoció que «el problema que se presentó no es propiamente por las lluvias, sino por un problema de infraestructura hidráulica grave».
La postura representa un cambio respecto a las explicaciones ofrecidas anteriormente por las autoridades municipales, encabezadas por el alcalde Jacobo Rodríguez, ya que meses atrás las lluvias y el incremento en el caudal del Río Bravo fueron señalados como una de las principales causas de la problemática. Ese argumento incluso formó parte del contexto en el que dejó el cargo el entonces gerente de SIMAS, Lorenzo Menera.















