En la madrugada de hoy domingo 20 de septiembre de 2026, Ucrania lanzó una oleada de drones contra Moscú y su región que el alcalde Serguéi Sobianin calificó como el ataque “más masivo” sufrido por la capital. Ocurrió en el último día de las elecciones parlamentarias rusas. Sobianin afirmó que las defensas derribaron 450 drones rumbo a la ciudad y más de 1.600 desde el sábado en el área metropolitana. El Ministerio de Defensa ruso reportó unos 1.110 derribos en todo el país esa noche, la cifra más alta que ha publicado en un parte nocturno.
Varios aparatos alcanzaron la refinería de Moscú en Kapotnia (Gazpromneft), ya golpeada en junio. La agencia de noticias Reuters constató explosiones y humo en el predio. También hubo impactos en un edificio de 21 pisos en Ramenskoye, con evacuación de 400 a 600 personas; en viviendas de Sofyino y Orekhovo-Zúyevo; en un almacén y en Kotelniki. Los aeropuertos de la región restringieron operaciones; medios rusos hablaron de más de 30 vuelos afectados.
El gobernador regional, Andréi Vorobiov, reportó al menos dos civiles muertos; una mujer de 44 años en Sofyino y un anciano en Orekhovo-Zúyevo; y unos 20 heridos, entre ellos niños. Algunas agencias mencionaron un tercer fallecimiento. Rusia atribuye el ataque a un intento de “perturbar las elecciones”.












