A una semana del accidente en el que murieron dos integrantes del Escuadrón Vial de Piedras Negras, las autoridades aún no han informado si el policía municipal que sobrevivió al choque será presentado ante la autoridad judicial, si permanece bajo alguna medida de custodia o si podría enfrentar alguna responsabilidad penal, mientras continúa la investigación para determinar quién conducía la unidad al momento del impacto.
El agente permanece hospitalizado en estado crítico debido a las lesiones sufridas durante el choque ocurrido la madrugada del domingo 6 de septiembre sobre la carretera Piedras Negras-Acuña, donde la camioneta en la que viajaban los tres elementos se impactó de frente contra un autobús de pasajeros. Los dos jóvenes que pertenecían al Escuadrón Vial perdieron la vida en el lugar. Las autoridades han señalado que será mediante los peritajes como se establecerá quién iba al volante y cómo ocurrió el accidente.
Hasta ahora, la Fiscalía General del Estado no ha hecho público que el sobreviviente haya sido consignado ni ha confirmado que exista una acusación en su contra por homicidio culposo u otro delito relacionado con el percance. Tampoco se ha informado oficialmente sobre su situación jurídica mientras continúa recibiendo atención médica.
Sin embargo, familiares de uno de los jóvenes fallecidos compartieron con Demos Diario una versión sobre lo ocurrido antes del accidente y señalaron que, de acuerdo con lo que uno de los jóvenes les habrían contado, el policía municipal era quien conducía la camioneta. Esta versión deberá ser confrontada con los peritajes y demás elementos de prueba que integran la investigación.
Según el relato de la familia, el joven fallecido había comentado anteriormente que el oficial acostumbraba conducir a exceso de velocidad, una situación que, dijeron, era conocida por los jóvenes durante el tiempo que laboraron dentro de Seguridad Pública. La familia sostiene que esta preocupación volvió a presentarse durante el viaje que terminó en el fatal accidente.
El mismo día del percance, de acuerdo con el testimonio familiar, uno de los jóvenes había abandonado previamente su punto de trabajo debido a las condiciones en las que se encontraba realizando sus labores. Sus familiares señalaron que permanecía expuesto al calor extremo, sin sombra ni suficiente líquido, y que había recibido un castigo después de retirarse del lugar al considerar que las condiciones eran difíciles de soportar.
La familia relató que el joven recibió una suspensión de dos días sin goce de sueldo por abandonar el punto asignado. Horas después, según esta versión, el policía municipal se comunicó con él y le propuso que si lo aconpañaba a una fiesta en un lugar identificado como «San Carlos», tendría la posibilidad de que el castigo quedara sin efecto. Aunque inicialmente el joven no quería acudir, terminó aceptando, de acuerdo con sus familiares.
Durante la estancia en la fiesta, el joven mantuvo comunicación con su familia vía telefónica y les aseguró que no estaba consumiendo alcohol. Incluso, según el relato, manifestó sentirse nervioso porque observaba que el policía municipal estaba bebiendo y posteriormente sería él quien conduciría de regreso a Piedras Negras.
Horas después ocurrió el accidente y a familia confirmó que no se pudo establecer contacto con el joven nuevamente, auqye este avisó que se encontraba en camino y de regreso a casa.














