Continúa la reposición de medidores de agua por parte de SIMAS en distintos domicilios de Piedras Negras, una práctica que mantiene inconformes a usuarios debido a que, según denuncian, los equipos son sustituidos sin previo aviso ni autorización y posteriormente se les carga un costo cercano a los 900 o mil pesos en el recibo.
La molestia aumenta entre familias que normalmente pagan cantidades bajas por el servicio y que, tras el cambio del medidor, reciben recibos considerablemente más elevados. Algunos usuarios señalan que pueden pasar de pagar alrededor de 200 pesos a enfrentar cobros cercanos a los mil 200 pesos, sin que previamente se les explique la sustitución ni se les ofrezcan facilidades para cubrir el importe. Los usuarios cuestionan además que el costo sea trasladado a ellos cuando, según explican, la sustitución responde a una necesidad operativa de SIMAS.
De acuerdo con los señalamientos, trabajadores argumentan que algunos medidores presentan dificultades para visualizar la carátula y tomar correctamente la lectura, por lo que optan por reemplazarlos.
La ciudadanía considera que, si el cambio se realiza para facilitar el trabajo de lectura y mejorar el funcionamiento del sistema de medición, el organismo debería asumir el gasto o, cuando menos, informar previamente al usuario y solicitar su consentimiento.
Uno de los casos recientes es el de Salvador Gómez, quien denunció que personal de SIMAS retiró el medidor de su vivienda y colocó uno nuevo sin consultarle. Posteriormente, recibió un cargo de aproximadamente 900 pesos por el equipo.
Gómez explicó que los trabajadores argumentaron que la carátula del aparato anterior ya no permitía realizar adecuadamente la lectura. Sin embargo, el usuario mostró el medidor retirado y aseguró que los números todavía podían distinguirse y que el dispositivo funcionaba con normalidad.
El afectado acudió en varias ocasiones a las oficinas de SIMAS para solicitar una explicación y buscar una solución, pero afirmó que no ha logrado reunirse con el gerente del organismo.
El caso de Gómez se suma a los reclamos de otros usuarios que cuestionan el procedimiento de reposición de medidores y el cobro posterior, por considerar que se trata de gastos que no deberían trasladarse automáticamente a las familias sin información previa.












