Advierte Protección Civil en Coahuila sobre el incremento de las temperaturas en la región norte del estado, donde el termómetro podría alcanzar valores cercanos a los 40 y 41 grados Celsius, mientras que la sensación térmica, derivada de la humedad ambiental, podría elevarse hasta los 45 o incluso 50 grados en los próximos días.
El coordinador regional de Protección Civil en el estado, Francisco Contreras Obregón, informó que en las siguientes 72 horas no se prevén lluvias en la zona, lo que favorecerá un ambiente caluroso con mañanas relativamente templadas, pero con incremento progresivo de la temperatura hacia el mediodía y la tarde, acompañado de alta humedad.
Explicó que, aunque durante las primeras horas del día pueden presentarse nublados parciales, estas condiciones tienden a disiparse conforme avanza la jornada, permitiendo mayor exposición solar y aumento del calor ambiental.
Contreras Obregón señaló que este escenario se presenta en el contexto previo a la canícula, periodo caracterizado por la disminución de lluvias y el incremento sostenido de temperaturas, lo que genera condiciones de calor más intenso a pesar de una menor humedad en algunas etapas.
Indicó que los efectos del calor extremo podrían mantenerse durante lo que resta de junio, julio y agosto, con posibilidad de que las condiciones comiencen a modificarse hacia la primera quincena de septiembre, cuando tradicionalmente regresan las lluvias y descienden las temperaturas.
Advirtió que, si bien existe la percepción de temporadas más secas durante la canícula, esto no elimina el riesgo de olas de calor, las cuales pueden presentarse de manera recurrente en la región.
Entre las recomendaciones emitidas destacan evitar la exposición prolongada al sol, utilizar ropa ligera y de colores claros, preferentemente de manga larga, además de mantenerse bien hidratados y realizar pausas frecuentes en zonas con sombra para quienes laboran al aire libre.
Contreras Obregón recordó que el golpe de calor representa uno de los principales riesgos durante esta temporada, ya que puede provocar síntomas como deshidratación, mareos, desvanecimientos, aumento de la temperatura corporal y pérdida de la conciencia, además de un incremento en enfermedades gastrointestinales asociadas a las altas temperaturas.













