Con una amplia participación de fieles y un ambiente de fe y recogimiento, concluyeron las celebraciones de Semana Santa en la Diócesis de Piedras Negras, informó el obispo Monseñor Alfonso Miranda, quien destacó que más allá de la asistencia, lo más significativo fue la experiencia espiritual vivida por la comunidad.
El obispo expresó su satisfacción por la respuesta de la ciudadanía en las distintas parroquias, donde dijo, se vivieron momentos de amor, reflexión y cercanía con Dios, permitiendo a los creyentes abrir su corazón y fortalecer su vida espiritual.
Señaló que, aunque la vida presenta retos constantes, la fe representa un acompañamiento permanente, ya que Dios permanece cercano y disponible para quienes buscan guía y fortaleza.
Destacó la labor de sacerdotes y colaboradores de la diócesis, quienes cumplieron con el mensaje y la misión de esta importante temporada litúrgica, mostrando entusiasmo por los resultados obtenidos.
Indicó que continuarán trabajando para llevar su labor pastoral a comunidades más alejadas, con el propósito de ampliar su presencia y acercar el mensaje religioso a más personas.
También resaltó que las actividades realizadas, como el Viacrucis, la Cena del Jueves Santo, la Misa Crismal, las misiones y las celebraciones del Sábado Santo, se desarrollaron de manera ordenada y con buena participación.
Finalmente, hizo un llamado a mantener viva la fe y no dejarse absorber por las distracciones cotidianas.
«No dejemos que el mundo nos absorba, no nos apartemos de Dios, hay que dejar que entre a nuestros corazón», expresó el obispo, quien agregó que de esta manera se puede reflejar en la vida diaria valores como la bondad, el respeto, la generosidad, el perdón y la solidaridad hacia los demás.















