Este fin de semana la Comisión Estatal de Salud Animal de Texas confirmó el segundo caso de gusano barrenador por lo que se reforzaron las medidas de vigilancia y contención para evitar la propagación de una plaga que afecta el ganado.
El segundo caso se presentó en un ternero de un mes de edad en un rancho del Condado de Zavala, a 10 kilómetros de La Pryor, donde el pasado 4 de junio se registró el primer caso en Estados Unidos desde 1966.
Luego del anuncio del primer caso, las autoridades anunciaron varias medidas, incluida la creación de una zona de cuarentena de 20 kilómetros alrededor de la granja donde se detectó. Entre las acciones se encuentran restricciones al movimiento de animales, inspecciones adicionales y vigilancia permanente en ranchos de la región.
El Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal de Texas indicó que otras muestras recolectadas en ranchos cercanos han resultado negativas, aunque continúan los trabajos de monitoreo para determinar si existen más animales afectados.
El Departamento de Agricultura de Estados Unidos estima que una propagación del gusano barrenador podría generar pérdidas económicas de hasta mil 800 millones de dólares únicamente en Texas.













