Con el objetivo de hacer llegar ayuda a las familias afectadas por los devastadores terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio, el venezolano Daniel Morillo, residente en Piedras Negras, inició una campaña de recaudación de fondos que busca transformar la solidaridad de la comunidad en alimentos, medicamentos y artículos de primera necesidad para quienes hoy enfrentan una de las peores tragedias recientes en su país.
La iniciativa surgió después de que los sismos provocaran una emergencia humanitaria en el norte de Venezuela, principalmente en Caracas y el estado de La Guaira, donde cientos de edificios resultaron dañados y miles de personas quedaron sin hogar.
Originario del estado de Lara, Daniel relató que, aunque su familia logró ponerse a salvo y únicamente sufrió daños materiales, el dolor por lo ocurrido lo llevó a actuar de inmediato. Explicó que cada día sigue las noticias con preocupación y que le resulta imposible no pensar en quienes perdieron a sus seres queridos o se quedaron sin patrimonio.
«Es mi gente», expresó conmovido, al señalar que el sufrimiento de sus compatriotas también lo afecta, pues cualquiera de las víctimas pudo haber sido un familiar, un amigo o un vecino de su comunidad.
El emprendedor, propietario de un restaurante de comida venezolana en Piedras Negras, explicó que la campaña forma parte de un esfuerzo que venezolanos radicados en distintos países han comenzado a organizar para apoyar la recuperación de las zonas afectadas.
Aunque inicialmente pensó en recibir ropa, medicamentos e insumos en un centro de acopio, decidió optar por reunir recursos económicos debido al alto costo que representa enviar ayuda material desde México. Señaló que cuenta con familiares y una red de médicos y voluntarios en Caracas que ya distribuyen alimentos, medicinas y artículos básicos entre las personas refugiadas, por lo que el dinero permitirá adquirir directamente los productos que más se necesiten.
Para brindar confianza a quienes deseen participar, aseguró que documentará cada compra y cada entrega mediante fotografías y comprobantes, con el propósito de garantizar la transparencia en el destino de los donativos.
Daniel reconoció que Venezuela no enfrentaba un desastre sísmico de esta magnitud desde hace más de un siglo, por lo que muchas comunidades fueron sorprendidas sin la preparación necesaria para responder a una emergencia de tales dimensiones.
La incertidumbre continúa entre la población venezolana debido a que este lunes, un nuevo sismo de magnitud 4.6 volvió a sacudir el norte del país, con epicentro cerca de Caraballeda, en el estado de La Guaira.














