Los socavones y hundimientos continúan apareciendo en distintos sectores de Piedras Negras, vecinos cuestionan la tardanza de las autoridades municipales y de SIMAS para atenderlos. Uno de los casos más evidentes se encuentra en la calle Industrial, de la colonia Bravo, donde un hundimiento de grandes dimensiones permaneció durante casi cuatro meses pese a accidentes, incluido el de una patrulla, y a los constantes llamados de los vecinos. Apenas recientemente comenzaron los trabajos para reparar la zona y reducir el riesgo para quienes transitan por el lugar.
El problema, sin embargo, no se limita a la colonia Bravo. En el cruce de Mexicali y Heroico Colegio Militar permanece otro hundimiento qué continúa sin una reparación visible. En ese punto únicamente fue colocado un señalamiento con la leyenda “Estamos trabajando”, aunque los habitantes aseguran que no se han observado labores que correspondan con el mensaje.
Otro caso se localiza sobre la calle Palau, en la colonia Harold R. Pape, donde apareció un hundimiento de menores dimensiones. Vecinos relacionan su aparición con el incremento del tránsito de vehículos y unidades pesadas que utilizaron esa vialidad como alternativa después del cierre de la Ruta Fiscal. La hipótesis de los residentes es que el peso y la circulación adicional pudieron contribuir al deterioro de la tubería y al posterior colapso del terreno. Hasta ahora, la zona permanece delimitada únicamente con conos preventivos.
Una situación similar enfrenta la calle Rayón, entre Nuevo León y Escobedo, en la colonia González, donde un socavón reportado desde hace más de un mes continúa sin reparación. Uno de los vecinos afectados, Julio César Santos, explicó que el hundimiento comenzó después de una inundación, cuando observó que el agua formaba un remolino sobre la superficie. Al día siguiente, dijo, el terreno ya presentaba un hoyo que posteriormente ha aumentado de tamaño y profundidad.
Santos relató que inicialmente acudió a la Presidencia Municipal para solicitar atención, pero fue canalizado entre distintas áreas: primero SIMAS, después Obras Públicas y posteriormente Atención Ciudadana. Aunque le informaron que el reporte ya estaba registrado y que sería atendido, posteriormente recibió un mensaje en el que se le notificaba que el problema supuestamente había sido solucionado.
La realidad, señaló, fue diferente. Personal de SIMAS acudió al sitio, pero únicamente colocó conos para advertir a los automovilistas. Según el testimonio del vecino, los propios trabajadores le explicaron que no podían realizar la reparación en ese momento porque no había maquinaria disponible y que tendrían que esperar hasta contar con el equipo necesario.
Mientras tanto, el socavón continúa creciendo. Santos aseguró que inicialmente tenía alrededor de 20 centímetros de profundidad, pero actualmente se aproxima a un metro, situación que ha obligado a modificar la manera en que los vecinos estacionan sus vehículos.
Debido a que la calle Rayón es de un solo sentido y el hundimiento reduce el espacio disponible para circular, los automovilistas tienen que desplazarse cerca de las banquetas. Para evitar golpes contra los vehículos estacionados y facilitar el paso, algunos residentes optaron por dejar sus automóviles más lejos de sus domicilios.
Santos cuestionó la falta de una intervención concreta y llamó a los ciudadanos a continuar reportando los problemas que afectan a sus colonias. Consideró que las autoridades deben responder por los servicios que la población paga y atender los riesgos antes de que se produzcan accidentes mayores.
Los casos de las colonias Bravo, Harold R. Pape y González, además del incidente registrado con maquinaria pesada en mayo, muestran los riesgos que pueden generar los problemas en las redes de drenaje cuando los hundimientos no son atendidos oportunamente. Para los vecinos, la colocación de señalamientos preventivos no sustituye la reparación de las tuberías ni la recuperación de las vialidades afectadas.















