Nicolás Maduro reapareció este domingo públicamente con las primeras fotografías difundidas desde la prisión federal de Nueva York donde permanece detenido, en medio de la nueva etapa política y económica que atraviesa Venezuela tras su captura por Estados Unidos.
Las imágenes fueron difundidas a través de las cuentas del exmandatario venezolano y lo muestran vestido con ropa deportiva gris, sonriente y haciendo con las manos la señal de la victoria. De acuerdo con los reportes, las fotografías fueron tomadas el pasado 25 de junio en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, donde permanece recluido junto con su esposa, Cilia Flores.
En el mensaje que acompañó las fotografías, Maduro aseguró que permanece firme y agradeció las muestras de apoyo recibidas durante los meses que lleva detenido. La publicación fue presentada por sus seguidores como un mensaje de esperanza dirigido a sus familiares, simpatizantes y, particularmente, a sus nietos.
La reaparición ocurre a casi ocho meses después de que Maduro fuera capturado por Estados Unidos durante una operación militar en Venezuela y trasladado a Nueva York, donde enfrenta un proceso penal federal. El exmandatario se ha declarado inocente de los cargos en su contra y ha sostenido que su captura fue un secuestro.
Su proceso judicial contempla una audiencia clave en noviembre próximo, en la que se analizará el argumento relacionado con la inmunidad que pudiera corresponderle por haber ocupado la jefatura del Estado venezolano. El juicio está previsto para junio de 2027.
Pero la reaparición de Maduro ocurre en un momento particularmente significativo para Venezuela: mientras él permanece preso en Estados Unidos, el gobierno interino encabezado por Delcy Rodríguez acaba de concretar un amplio acuerdo energético con Washington.
Rodríguez confirmó que el convenio tendrá una vigencia de 25 años y contempla inicialmente el desarrollo de 17 campos petroleros estratégicos, con una meta de producción superior a 1.5 millones de barriles diarios. El proyecto también contempla posteriormente el desarrollo de otros ocho bloques petroleros.
El acuerdo se produce después de que el presidente estadounidense Donald Trump anunciara que Estados Unidos tendrá participación mayoritaria sobre alrededor de 65 mil millones de barriles de reservas venezolanas, equivalentes a cerca de 22 por ciento de las reservas probadas del país.
Venezuela posee las mayores reservas probadas de petróleo del mundo, aunque su producción se encuentra muy por debajo de su potencial. El gobierno de Rodríguez sostiene que la alianza permitirá recuperar la industria petrolera, atraer inversiones y aumentar los ingresos públicos.
Según la presidenta interina, el convenio podría generar alrededor de 209 mil millones de dólares para el Estado venezolano bajo determinadas condiciones de producción y precio del petróleo, mientras que Caracas recibiría aproximadamente 19 dólares por cada barril comercializado dentro del esquema anunciado.
Rodríguez ha insistido en que el acuerdo no representa una cesión de la soberanía venezolana sobre los recursos naturales. Sin embargo, el pacto ha provocado críticas y protestas de sectores que rechazan una mayor participación estadounidense en la industria petrolera del país.
Las fotografías de Maduro desde una prisión estadounidense coinciden con una transformación profunda de la relación entre Washington y Caracas: el hombre que durante años encabezó el gobierno venezolano se encuentra detenido en Nueva York, mientras el gobierno que asumió posteriormente negocia con la administración de Trump la reapertura y expansión de la principal fuente de riqueza de Venezuela.















