A casi siete meses de que el alcalde Jacobo Rodríguez anunciara la demolición de la llamada “Rotonda del Ejido”, en el cruce de Román Cepeda y bulevar República, la estructura continúa en pie y ahora es utilizada como pedestal para colocar un adorno patrio, situación que automovilistas y ciudadanos reprobaron al considerar que, lejos de cumplir con el retiro anunciado, el municipio ha optado por adornar una obra que permanece pendiente.
La fuente rotonda, construida durante la administración del fallecido alcalde Claudio Bres con una inversión de 3.4 millones de pesos e inaugurada en 2019, fue señalada desde enero de este año por el actual Gobierno Municipal como una estructura que debía ser retirada para mejorar la circulación vehicular en uno de los cruces de mayor movimiento de la ciudad.
Desde entonces, tanto el alcalde como el director de Obras Públicas, Gibrán González, aseguraron en distintas ocasiones que la demolición seguía contemplada, aunque argumentaron que primero era necesario definir la logística y las condiciones adecuadas para realizar los trabajos sin afectar el tráfico de la zona.
Con el paso de los meses, la prometida intervención en la “Fuente la Rotonda” tampoco comenzó. No hubo maquinaria ni trabajos visibles en el sitio y el proyecto permaneció únicamente en declaraciones oficiales, hasta que, cerca de medio año después del anuncio inicial, el alcalde reconoció que la demolición no era una prioridad inmediata.
Rodríguez sostuvo entonces que la obra seguía contemplada y que sería ejecutada cuando el municipio tuviera disponible el personal y la maquinaria necesarios, pero no estableció una fecha para comenzar.
Ahora, lejos de ser retirada, la estructura deteriorada fue aprovechada como soporte para colocar un adorno con los colores de la bandera nacional, como parte de la decoración relacionada con las celebraciones patrias de septiembre.
Los inconformes señalaron que la prioridad debería estar en resolver los problemas viales y concretar las obras anunciadas, en lugar de destinar esfuerzos a embellecer temporalmente una estructura cuyo retiro continúa pendiente.
Así, a casi siete meses del primer anuncio, la rotonda permanece en el mismo lugar, pasó de ser una obra señalada por el municipio como un obstáculo para la circulación a convertirse, por ahora, en el soporte de un adorno patrio, mientras su demolición continúa sin fecha.














