Las aguas negras volvieron a recorrer las calles de la colonia Tierra y Esperanza, donde el colapso recurrente del drenaje sanitario mantiene a familias entre escurrimientos de aguas residuales, malos olores y condiciones insalubres. El problema se origina en el cruce de Progreso y Sierra de San Jacobo, el mismo punto donde en junio se documentó una situación similar, sin que hasta ahora exista una solución definitiva. Pese a los reportes de los habitantes, el desperfecto vuelve a manifestarse,según testimonios, después de las lluvias, evidenciando las deficiencias de la atención y trabajos de el departamento de SIMAS.
Los escurrimientos recorren calles como Veracruz, Coahuila, Yucatán, entre otras, hasta llegar al arroyo El Soldado, el agua estancada deja lodo, deteriora el pavimento y dificulta el tránsito de peatones y vehículos. Vecinos aseguran que el problema lleva cerca de un mes y que las intervenciones realizadas por trabajadores municipales apenas contienen temporalmente la fuga, pues el drenaje vuelve a brotar pocos días después.
Guadalupe Villarreal, de 70 años, denunció nuevamente las condiciones que enfrenta junto con su hija, una persona con discapacidad que necesita salir de casa, pero que permanece expuesta a los fuertes olores. La mujer recordó que el problema se repite constantemente y pidió al alcalde Jacobo Rodríguez intervenir para que se realice una reparación de fondo. «Ya me dan ganas de ir con Jacobo a arrodillarme para ver si así ya me hace caso», expresó, al describir el desgaste que representa vivir entre aguas negras.
La afectación también alcanza a otras familias, como la de Jesús González, quien señaló que su hijo utiliza silla de ruedas y debe atravesar los escurrimientos para salir de su domicilio. Explicó que el agua residual dificulta sus actividades cotidianas y representa un riesgo sanitario.
Juanita Zambrano, quien recientemente se cambió a una vivienda del sector, también denunció que el drenaje lleva tiempo presentando fallas y que las reparaciones no han conseguido detener los escurrimientos. La vecina afirmó que las aguas negras se encuentran frente a su casa y dificultan el acceso, por lo que pidió atención antes de que la situación empeore. Al igual que otros habitantes, señaló que las cuadrillas acuden, pero el problema reaparece, dejando a las familias nuevamente expuestas a la contaminación.
La reincidencia de este colapso evidencía la falta de mantenimiento y de soluciones duraderas en la red sanitaria de Piedras Negras. Mientras los vecinos denuncian que la atención se limita a enviar el camión vactor para desazolvar, las aguas negras regresan con las lluvias y el problema permanece sin corregirse de raíz.













