“Mi trabajo es honrado y me siento muy orgulloso de él”, respondió el síndico de minoría Guillermo “Memo” Sánchez a los ataques de los directores municipales Andrés García y Alexis Muñoz, quienes se burlaron de su actividad empresarial durante un podcast. El funcionario defendió el negocio familiar, que opera desde 1953, y reprochó a ambos servidores públicos que busquen protagonismo mediante descalificaciones en lugar de concentrarse en los resultados de sus respectivas áreas.
La polémica comenzó cuando Andrés García, director de Educación Municipal, y Alexis Muñoz, titular de la Dirección de la Juventud, hicieron comentarios sarcásticos sobre el síndico durante una transmisión. Entre risas, lo llamaron “esbirro” y se refirieron a él como el empresario que vende salas, incluso cuestionando la calidad de sus productos y recomendándole que se dedique a esa actividad comercial.
En respuesta, Sánchez publicó un posicionamiento en redes sociales en el que defendió el esfuerzo que representa mantener una empresa y generar empleos durante décadas. “Vender salas, emprender y generar empleos desde 1953 es motivo de orgullo, no de vergüenza”, expresó, al dejar claro que su actividad empresarial no constituye motivo de descalificación.
El síndico también cuestionó que los funcionarios utilicen espacios para alimentar su protagonismo en vez de demostrar resultados. En particular, señaló al director de la Juventud, Alexis Muñoz, al considerar que buena parte de los jóvenes de Piedras Negras ni siquiera lo conoce. “Resulta lamentable que la ciudadanía los esté conociendo más por grilleros que por trabajadores”, manifestó.
Su publicación concluyó con otro comentario irónico dirigido a los dos directores: “Por cierto, las ventanillas de pago siguen abiertas para cuando gusten pasar”, una respuesta a las referencias que hicieron sobre la calidad de los muebles que comercializa.
Los comentarios de García y Muñoz quedaron registrados en video, posteriormente intentaron ser explicados y matizados por los propios funcionarios incluso en la misma publicación realizada por el síndico. Sin embargo, el episodio también generó atención sobre la conducta de quienes encabezan las áreas de Educación y Juventud, pues sus responsabilidades implican mantener un trato respetuoso y evitar que las diferencias políticas se conviertan en ataques personales.














