El vaso captador de la colonia Lázaro Cárdenas vuelve a mostrar condiciones de abandono y falta de mantenimiento, con aguas negras acumuladas y de coloración verdosa, maleza crecida y fuertes malos olores que afectan a los vecinos del sector. La situación se agrava por un drenaje colapsado en la calle Miguel Garza, que continúa descargando aguas negras hacia el vaso, mientras una pequeña bomba resulta insuficiente para desalojar el líquido acumulado.
El problema ocurre pese a los compromisos realizados meses atrás por las autoridades municipales para mantener este espacio limpio y evitar la acumulación de aguas residuales. Los habitantes aseguran que las condiciones actuales demuestran que las acciones emprendidas no han sido suficientes para resolver el problema de manera permanente.
En junio de este año, vecinos de la colonia incluso realizaron una manifestación para exigir atención al vaso captador, debido a la acumulación de aguas negras, los malos olores, la proliferación de mosquitos y el crecimiento de maleza existente en aquella ocasión. En ese momento también señalaron que durante buena parte de la actual administración encabezada por el alcalde Jacobo Rodríguez el lugar no había recibido la limpieza y atención necesarias.
Posterior a ello, el mismo edil informó que un bomba permanecería operando de manera permanente para mantener despejado el vaso. Sin embargo, residentes que dieron seguimiento a las labores señalaron que el equipo solamente fue colocado por unas cuantas horas y posteriormente retirado o cambiado de ubicación, sin conseguir un desalojo efectivo del agua.
Actualmente, una bomba de menor capacidad es utilizada para extraer parte del líquido, bajo la vigilancia de una persona que permanece en el lugar. No obstante, los vecinos consideran que el esfuerzo resulta insuficiente, debido a que mientras se intenta reducir el nivel del vaso, el drenaje de la calle Miguel Garza continúa enviando aguas negras al mismo punto.
El problema genera un ciclo que impide mantener seco el vaso captador, por un lado se bombea el agua acumulada y, por otro, el drenaje colapsado continúa descargando residuos. A esto se suma la presencia de maleza en prácticamente todo el perímetro, lo que incrementa las condiciones de insalubridad y favorece la presencia de insectos.
Carlos Carranza, vecino del sector, pidió que el vaso captador reciba vigilancia y mantenimiento de manera constante, y no únicamente cuando las condiciones ya son críticas.
Consideró necesario mantener una bomba más grande funcionando de forma permanente, atender el drenaje colapsado y establecer jornadas frecuentes de limpieza para evitar que el problema vuelva a repetirse.
Los habitantes señalaron que están cansados de convivir con el olor de las aguas residuales y pidieron que las autoridades atiendan de fondo tanto el vaso captador como el drenaje que lo alimenta, para evitar que el problema continúe repitiéndose.












