Las inundaciones provocadas por las intensas lluvias que afectaron diversas regiones de Texas durante julio elevaron a tres la cifra de personas fallecidas, confirmó este viernes el gobernador Greg Abbott. El mandatario informó que las labores de emergencia continúan en varias comunidades, donde los equipos de rescate han auxiliado a más de 500 personas atrapadas por el agua.
De acuerdo con las autoridades estatales, las crecidas dañaron viviendas, negocios e infraestructura, mientras que algunas zonas permanecen incomunicadas debido a las afectaciones en caminos y puentes. Aunque el nivel del río Nueces comenzó a descender, persiste el riesgo de nuevas inundaciones río abajo, especialmente en los alrededores del lago Corpus Christi, por lo que los servicios de emergencia mantienen vigilancia permanente.
Ante la magnitud de los daños, Abbott mantiene vigente la declaratoria de desastre para 59 condados y solicitó apoyo federal para 33 de ellos con el fin de reforzar las tareas de recuperación. Las autoridades estatales señalaron que continuarán las evaluaciones de daños y las operaciones de auxilio mientras persistan las condiciones de riesgo en las zonas afectadas.














