La reactivación de un fraccionamiento en construcción entre las calles Dolores, San Cornelio y San Martín, en la colonia Nueva Vista Hermosa, encendió la inconformidad de los vecinos, quienes aseguran que la obra, pese a haber sido suspendida anteriormente por presuntas irregularidades técnicas, continúa avanzando y ya está provocando severas inundaciones que ponen en riesgo sus viviendas durante las lluvias.
Los habitantes señalaron que el desarrollo fue autorizado originalmente en 2019; sin embargo, tras detectarse afectaciones al escurrimiento natural del agua, la construcción fue detenida y se solicitó un estudio macrohidrológico que planteaba la necesidad de obras adicionales para evitar daños a terceros. A pesar de ello, afirman que el proyecto fue reactivado en la actual administración sin que se hayan aclarado las dudas sobre su viabilidad.
Jesús Gallardo Sánchez, en representación de los vecinos, explicó que la construcción de una barda perimetral y de un vaso regulador modificó el flujo natural del agua pluvial, ocasionando que ahora el escurrimiento se concentre hacia la colonia. Indicó que anteriormente la zona soportaba lluvias intensas sin registrar inundaciones, mientras que actualmente bastan unos minutos de precipitación para que calles y viviendas resulten afectadas.
Los colonos aseguraron que, aunque funcionarios municipales les han informado que el fraccionamiento carece de autorización para continuar, los trabajos no se han detenido y ya presentan avances en urbanización, instalaciones subterráneas y pavimentación, situación que consideran contradictoria y que exige una explicación por parte de las autoridades.
Los vecinos informaron que además de presentar denuncias ante el Ayuntamiento, solicitaron mediante los mecanismos de transparencia los estudios hidrológicos y permisos correspondientes, sin obtener hasta ahora la documentación que, aseguran, justificaría la continuidad del proyecto. Incluso señalaron que ya presentaron una denuncia ante la Comisión Nacional del Agua (Conagua) para que revise el manejo de los escurrimientos pluviales.
Hicieron un llamado al alcalde Jacobo Rodríguez para que ordene la suspensión de la obra mientras se esclarece su situación legal y técnica, al reiterar que no se oponen al desarrollo urbano, pero sí a que éste se realice poniendo en riesgo el patrimonio y la seguridad de las familias que habitan en ese sector.
El caso se asemeja al del fraccionamiento Álamo, ubicado cerca de la Unidad Deportiva, donde se construye sobre un cauce pluvial natural y, pese a las denuncias presentadas ante la Conagua y al riesgo de inundaciones en la zona, la obra continúa.














