Durante la mañana de este lunes, Héctor Velázquez y Jorge “N” acudieron a las oficinas de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila (CDHEC) para interponer una queja formal, tras denunciar públicamente actos de hostigamiento, persecución y tortura por parte de elementos de la Policía Preventiva Municipal. Los afectados aseguran que, luego de hacer públicas sus acusaciones, comenzaron a sufrir represalias inmediatas.
De acuerdo con su testimonio, poco después de que sus casos fueran difundidos en medios de comunicación, policías municipales acudieron a su domicilio en al menos dos ocasiones, donde según relatan, irrumpieron en el lugar buscándolos directamente. Indicaron que los agentes preguntaban específicamente por ellos, refiriéndose a uno de ellos como “la cotorra” y mencionando a Jorge “N”.
Los denunciantes manifestaron temor por su integridad, al considerar que estas acciones podrían escalar a represalias más graves. Señalaron que la presencia constante de los elementos policiacos ha generado un ambiente de intimidación permanente.
“ Le daremos seguimiento a esto, por que ya no tenemos vida propia”, expresaron, al tiempo que denunciaron que el acoso ha sido continuo y desgastante.
A su vez, hicieron un llamado directo al alcalde Jacobo Rodríguez para que intervenga en la situación, o bien, les conceda una reunión para exponer su caso y buscar una solución. Argumentaron que, como ciudadanos, merecen un trato digno y justo por parte de las autoridades.
“Lo que querémoa es que nos dejen en paz y poder trabajar para salir adelante”, señalaron, al reiterar su intención de continuar con el proceso legal correspondiente.
Los afectados afirmaron que su vida cotidiana se ha visto gravemente afectada, ya que aseguran no poder salir de su domicilio sin ser detenidos. Esto, dijeron, ha impactado no solo en su estabilidad económica, sino también en su salud física y emocional.
“No queremos problemas con las autoridades, solo queremos trabajar para nuestras familias”, agregaron.
A pesar del contexto adverso, ambos confían en que su situación pueda resolverse favorablemente y que puedan retomar una vida normal, sin temor a ser detenidos arbitrariamente o víctimas de abusos por parte de la policía municipal en esta ciudad.













