Vecinos de la calle Ricardo Flores, paralela al muro de Ferromex en el sector Bravo, denunciaron que persisten los problemas de acceso, servicios básicos y atención por parte de las autoridades, lo que ha generado un ambiente de tensión y conflictos entre habitantes de la zona.
De acuerdo con los residentes, recientemente se evidenció una situación crítica cuando una vecina quedó sin salida en su propia cochera debido a la construcción del muro frente a su domicilio. Aunque el problema fue resuelto por los mismos vecinos, quienes colaboraron para liberar el vehículo, señalan que este tipo de incidentes refleja la gravedad del conflicto.
Los habitantes aseguran que, pese a los compromisos asumidos por autoridades municipales tras una manifestación previa durante una conferencia matutina, no ha habido seguimiento ni presencia en el lugar para atender la problemática.
Uno de los principales obstáculos, explican, es la negativa de una vecina a ceder una parte de su terreno, lo cual impediría habilitar un acceso adecuado a las viviendas. Esta situación, lejos de resolverse, ha incrementado las fricciones entre los propios colonos.
A esta problemática se suma la falta de recolección de basura, ya que los camiones no pueden ingresar al área, provocando acumulación de desechos y afectaciones sanitarias.
Mencionan que tampoco se ha avanzado en la reubicación de infraestructura eléctrica, como postes y mufas pertenecientes a CFE, acción que permitiría mejorar la vialidad en el sector.
Los vecinos, quienes desde un inicio se manifestaron en contra de la construcción del muro, reiteraron su disposición al diálogo, pero exigieron la intervención directa del alcalde Jacobo Rodríguez para atender el conflicto y evitar que la situación escale a mayores enfrentamientos.















