La presidenta, Claudia Sheinbaum, mencionó este lunes que el posible cierre del estrecho de Ormuz no representa, por ahora, un riesgo significativo para el abasto ni el precio de combustibles en México gracias al gran avance de la autosuficiencia energética en el país.
A pregunta sobre las posibles repercusiones del cierre del paso estratégico por donde fluye la quinta parte del petróleo mundial, la presidenta afirmó hoy que hasta este momento el incremento ha sido muy poco.
«México tiene la ventaja que el petróleo que producimos ya prácticamente todo se refina en el país. Dos Bocas está funcionando y ha disminuido mucho la importación de combustibles, está avanzando mucho la soberanía energética entre otras razones por la compra de la refinería Deer Park, en Texas», explicó Sheinbaum.
Agregó que en caso de que los precios internacionales de la gasolina suban de forma abrupta, el gobierno federal cuenta con un mecanismo fiscal de contención: el IEPS, que permite otorgar subsidios y mantener estables los precios al consumidor.
«Entraría en vigor en caso que haya un aumento en el precio internacional de la gasolina, México tiene un mecanismo para que no aumente el precio de la gasolina en el país», apuntó.










