A 16 meses del inicio de la actual administración municipal, el conflicto en SIMAS se suma a una serie de tensiones que han marcado la relación del gobierno local con distintos sectores, particularmente en el ámbito laboral.
Durante 2025, el gobierno de Jacobo Rodríguez inició un proceso similar en el área de Obras Públicas, donde se registraron despidos de trabajadores sindicalizados, inconformidad laboral y el inicio de procedimientos legales. En ese caso, el conflicto continúa en tribunales, donde permanece pendiente la resolución sobre una posible reinstalación.
En el caso actual, aunque se trata de un organismo distinto, el conflicto en SIMAS presenta elementos coincidentes, como la inconformidad por despidos de manera arbitraria, la posibilidad de escalamiento legal y la participación de trabajadores organizados. La situación se desarrolla además en un contexto de disputa institucional previa entre el organismo y el Ayuntamiento.
Especialistas en materia laboral señalan que este tipo de conflictos, cuando derivan en litigios, pueden extenderse en el tiempo y generar impactos tanto en la operación de los servicios como en la situación de los trabajadores involucrados.
Hasta el momento, el conflicto en SIMAS se mantiene en desarrollo, sin una resolución definitiva. No obstante, su evolución ocurre en un contexto donde ya existen antecedentes recientes de tensiones laborales en la administración municipal.
La recurrencia de este tipo de escenarios se observa ya como parte de una dinámica más amplia en la gestión de conflictos laborales dentro del gobierno de Jacobo Rodríguez.













