El Cabildo de Culiacán aprobó la solicitud de licencia presentada por el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, con lo que se separa de sus funciones de manera provisional mientras se desarrollan las investigaciones en su contra. En su lugar, fue Ana María Ramos para dar continuidad a la administración.
La decisión de Juan de Dios Gámez Mendívil ocurrió luego de que el Departamento de Justicia de Estados Unidos hiciera públicos señalamientos que lo vinculan, junto con otros funcionarios, a presuntas actividades relacionadas con el narcotráfico, específicamente con el Cártel de Sinaloa.
Ante estas acusaciones, el edil con licencia rechazó cualquier relación con grupos delictivos y sostuvo que se trata de imputaciones sin sustento. Aseguró que su separación del cargo responde a la intención de no entorpecer las indagatorias y permitir que estas se lleven a cabo con transparencia.
Este movimiento se da en paralelo a la solicitud de licencia del gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, lo que ha intensificado la atención pública sobre la situación política en la entidad y generado un escenario de incertidumbre institucional.
En los últimos días, Culiacán ha registrado un aumento en la presencia de fuerzas de seguridad, en medio de un clima de tensión derivado tanto de los señalamientos internacionales como de hechos recientes de violencia en la región.












