Las recientes declaraciones del primer regidor Ricardo Múzquiz, en las que justificó diversas acciones de Ferromex, generaron una inmediata respuesta del ciudadano y consejero de SIMAS Piedras Negras, Mauricio Salazar, quien acusó al Gobierno Municipal de favorecer los intereses de la empresa ferroviaria por encima de los derechos de la población.
El regidor argumentó que los bloqueos en el cruce de la calle Nezahualcóyotl obedecen al crecimiento del comercio internacional, lo que dificulta liberar el paso, además de señalar que la construcción del muro responde al incremento de robos y saqueos contra los vagones en la localidad, así como a la imposibilidad del municipio de brindar seguridad a la empresa.
En respuesta, Salazar afirmó que dichas declaraciones evidencian una postura inclinada hacia los intereses económicos de Ferromex y consideró que la empresa ha rebasado los límites de lo permitido al afectar la movilidad de los ciudadanos. Como ejemplo, mencionó que los bloqueos ferroviarios obligan incluso a que unidades del transporte urbano detengan su marcha y desciendan a los pasajeros al no poder cruzar las vías, situación que calificó como una afectación directa a la población.
El consejero de SIMAS también cuestionó las distintas versiones ofrecidas por las autoridades respecto a la construcción del muro de Ferromex. Recordó que inicialmente se señaló que la obra buscaba evitar accidentes y mutilaciones de personas, mientras que ahora el Primer Regidor sostiene que fue edificada para reducir los robos a los vagones. A su juicio, estas explicaciones resultan contradictorias y generan incertidumbre entre la ciudadanía.
Manifestó su preocupación por la ubicación del muro, al señalar que fue construido en una zona con antecedentes de inundaciones, lo que, dijo, podría incrementar los riesgos para quienes habitan en ese sector. Aseguró que el problema no debe reducirse a un debate político, sino enfocarse en encontrar soluciones que prioricen la seguridad y el bienestar de la población.
Durante su posicionamiento, Salazar también criticó el estado de la infraestructura hidráulica de la ciudad, al sostener que diversos sectores, entre ellos las colonias Bravo y Buenos Aires, presentan un sistema de drenaje colapsado y requieren una inversión urgente para evitar mayores afectaciones a los habitantes.
Afirmó que, tras acudir a oficinas de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) en la ciudad de México, obtuvo información que, según dijo, indica que no existen permisos federales ni autorizaciones hídricas para las obras relacionadas con el proyecto de Ferromex. En ese contexto, cuestionó que el estudio hidrológico haya sido elaborado por la propia empresa, como lo informó recientemente el director de Obras Públicas, Gibrán González, e insistió en que corresponde a las autoridades federales revisar la legalidad del proyecto y realizar una auditoría que brinde certeza a la ciudadanía.














