Flor Idalia Saucedo Quintero y María Teresa Borjón Valdez, representantes comunes y representantes de la Federación de trabajadores de los ayuntamientos de San Juan de Sabinas, Múzquiz y Piedras Negras, Coahuila, denuncian públicamente cómo el Ayuntamiento de Piedras Negras, Coahuila, después de la derrota legal tras perder la demanda de amparo del primer embargo que se hizo a las cuentas del Ayuntamiento de Piedras Negras y la derrota laboral al perder la demanda por despido injustificado en perjuicio de 84 trabajadores del sindicato de trabajadores de Obras Públicas de Piedras Negras, Coahuila; siguen metiendo las manos para obstaculizar por todos los medios los derechos de los trabajadores, al grado que el propio secretario general del Tribunal de Conciliación y Arbitraje del Poder Judicial del Estado de Coahuila de Zaragoza señaló a los líderes sindicales que este asunto no se iba a poder ejecutar porque Jacobo Rodríguez, presidente municipal de Piedras Negras, Coahuila, había mandado a decir que, mientras él estuviera ocupando la presidencia, los trabajadores no serían reinstalados hasta que hubiera otra elección para que sea otra administración la que cumpla con el mandato judicial.
Hasta hoy han promovido amparos y quejas ante los tribunales de amparo; ninguna resolución les favorece porque no tienen la razón.
Hacemos esta denuncia pública para que el pueblo de Piedras Negras sepa que Jacobo Rodríguez, presidente municipal, es un violentador de derechos humanos y lo hacemos responsable por nuestra integridad y la de los trabajadores.
Sabemos que se vale de todo para actuar al margen de la ley, pero la ley es la ley y se tiene que cumplir.
Que Jacobo Rodríguez saque las manos de este asunto, que deje de violentar los derechos de los trabajadores.
Hacemos un llamado a nuestro Gobernador Manolo Jiménez para que intervenga, porque ni los trabajadores ni nosotras somos rehenes de nadie; el gobernador Manolo Jiménez está con el pueblo de Piedras Negras.
Jacobo Rodríguez cree que la autonomía del municipio es absoluta, y no es así, porque el Ayuntamiento depende económicamente de las participaciones del estado y de la Federación, y se debe administrar con ética y honradez lo que se le confió; los trabajadores sindicalizados no son sus empleados, el señor Jacobo Rodríguez es solamente un administrador.
«saque las manos de este asunto y deje que la ley se cumpla».













