La música norteña de Piedras Negras está de luto, la mañana de este viernes falleció a los 90 años de edad, por causas naturales, Rubén Castillo Juárez, mejor conocido como “El Pingüino Mayor”, fundador y director de Los Pingüinos del Norte, agrupación que durante décadas formó parte de la identidad cultural de la región y que lo convirtió en uno de los personajes más queridos y reconocidos de la frontera.
Con su partida se extingue también la última voz viva de una agrupación que marcó época en la música regional, dejando un legado que trascendió generaciones y que quedó plasmado tanto en sus presentaciones como en diversas producciones documentales que retrataron su historia.
Quien lamentó profundamente su fallecimiento fue José Morales Torres, conocido cariñosamente como “Pepe”, músico de bajosexto, compañero de escenario, amigo cercano y el último colega que acompañó a Rubén Castillo en sus más recientes aventuras musicales.
Visiblemente conmovido, recordó los años compartidos junto al llamado “Pingüino Mayor”, las cabalgatas, fiestas populares, eventos culturales y los innumerables recorridos que realizaron por los Cinco Manantiales y la Región Norte de Coahuila.
Señaló que, pese a su edad, Rubén Castillo nunca perdió el deseo de mantenerse activo y caminar constantemente, aunque en los últimos meses ya mostraba señales de cansancio.
“Se nos fue, son cosas que tienen que pasar; todos nos tenemos que ir, nada más se nos adelantó un poquito”, expresó con nostalgia al recordar a quien consideró un gran compañero de vida y de música.
Morales Torres relató que fue testigo del deterioro físico que comenzó a presentar su amigo después de uno de sus habituales viajes a Espinazo, Nuevo León.
Sin embargo, aseguró que nunca imaginó que la despedida llegaría tan pronto, pues todavía conservaba el ánimo de seguir adelante y de continuar participando en actividades musicales y culturales.
Uno de los recuerdos que más atesora es la participación de ambos en el documental «Entre Balas y Acordes», donde acompañaron a un equipo de cineastas argentinos que recorrieron distintos puntos de Piedras Negras para inpregnar la cultura de la frontera en la cinta.
Durante las grabaciones visitaron el puente internacional, el río Bravo, el mercado Zaragoza y diversos espacios emblemáticos de la ciudad, donde interpretaron algunas de las canciones más representativas de su repertorio.
Pepe recordó además que Rubén era ampliamente conocido por la comunidad debido a los muchos años que dedicó a recorrer las calles de la ciudad y convivir con la gente.
Su figura se convirtió en parte del paisaje cotidiano de la ciudad, donde era común verlo caminando sin importar el clima.
El músico también compartió que fue el propio Rubén Castillo quien lo bautizó como “El Pingüino Solitario”, debido a que llegó a acompañarlo cuando la agrupación original ya había sufrido la pérdida de varios de sus integrantes.
Con el paso del tiempo, ambos desarrollaron una estrecha amistad que se fortaleció en cada presentación y viaje realizado juntos.
Entre las composiciones que más identificaban al fundador de Los Pingüinos del Norte se encontraba la canción 100 Años, escrita por él mismo y convertida en una especie de reflejo de su anhelo personal de alcanzar el siglo de vida, de acuerdo con Morales Torres, ese tema era el que más interpretaba durante sus últimas presentaciones y el que mejor representaba sus deseos de seguir disfrutando de la vida.
“Él compuso esa canción para él mismo porque quería llegar a los cien años”, recordó Pepe, quien al finalizar la entrevista dedicó precisamente ese tema a la memoria de su amigo.
Envió sus condolencias a la familia de Rubén Castillo Juárez y aseguró que su legado permanecerá vivo entre quienes compartieron escenario con él, así como entre las generaciones de nigropetenses que crecieron escuchando la música de Los Pingüinos del Norte.
Con la partida de “El Pingüino Mayor”, Piedras Negras pierde a uno de sus personajes más emblemáticos, pero gana la certeza de que su historia seguirá sonando en cada acorde, en cada canción y en cada recuerdo que dejó entre quienes tuvieron la oportunidad de conocerlo.











