Ante la posibilidad de que se aplique el fracking en esta región, el obispo de la Diócesis de Piedras Negras, monseñor Alfonso Gerardo Miranda Guardiola, reconoció que se trata de un tema difícil, complicado y complejo.
Si bien admitió que este procedimiento podría traer beneficios a la economía y generar empleos, señaló que el llamado principal es a cuidar la tierra, la naturaleza y los mantos acuíferos.
Aunque aseguró que actualmente se habla de nuevas tecnologías para llevar a cabo esta práctica de forma más segura y sin causar mayor afectación al medio ambiente, indicó que se espera que dichas medidas realmente se apliquen para proteger los recursos naturales, la tierra cultivable, así como el agua para consumo humano e industrial.
Agregó que las encíclicas “Laudato si’” y “Laudate Deum” del Papa abordan estos temas, enfocándose en el deterioro de la tierra, que ha sido lastimada y contaminada, así como de ríos, mares y la naturaleza en general, por lo que recomendó hacer un uso más responsable de los recursos.
Monseñor lamentó las condiciones de algunos mares y océanos, como el Golfo de México, que ha sido afectado por derrames de petróleo, lo que ha provocado la muerte de peces y especies marinas, además de haber generado altos niveles de contaminación.
En otro tema, el obispo subrayó que la protección de niñas, niños, adolescentes y adultos vulnerables es una prioridad para la Iglesia.
Informó que a partir de este domingo se impartirán cursos relacionados con la prevención del abuso sexual, dirigidos a la población en general.
Dijo que ya se encuentran en la ciudad dos conferencistas provenientes de la Ciudad de México, quienes estarán a cargo de reforzar la información durante estas actividades.
Puntualizó que las jornadas iniciarán en el seminario este domingo y continuarán lunes, martes y miércoles en distintas ciudades de la Región Carbonífera, así como en Acuña, Coahuila, para concluir nuevamente en esta ciudad con visitas a diversos colegios.
El obispo reiteró que la invitación está abierta a toda la población en general, con el objetivo de que tanto la Iglesia como la sociedad conozcan más sobre la protección de menores y personas vulnerables, así como las acciones necesarias para prevenir el abuso.














