El Gobierno Federal inició las pruebas piloto para evaluar la posibilidad del uso de fractura hidráulica con la perforación del primer pozo profundo para analizar la disponibilidad de agua salada en un área de la Cuenca Sabinas-Burro-Picachos localizada entre Coahuila y Nuevo León.
La presidenta, Claudia Sheinbaum, confirmó esta mañana que el análisis técnico alcanzó esa etapa y aún faltan estudios adicionales para determinar la factibilidad del uso de fracking.
«Ya se hizo el pozo, ya se llegó al nivel de profundo para ver el tipo de agua que hay, hay que garantizar cuánta agua, qué tipo de agua y que no haya contaminación con mantos acuíferos», explicó.
Dijo que uno de los objetivos es evaluar alternativas que permitan reciclar el agua que se emplearía en la explotación de gas a fin de reducir impactos ambientales. Aclaró que todavía no se ha tomado una decisión definitiva sobre la implementación de esta técnica.
El pasado 6 de octubre la mandataria anunció la autorización de una prueba piloto de fracking en el norte del país tras la evaluación de 54 expertos de la UNAM iniciando con la perforación de un pozo experimental para comprobar si hay agua salada en el subsuelo profundo y en caso de que no hubiera se cerraría la puerta a cualquier explotación.










