Un nuevo socavón en la calle Díaz Ordaz, entre Gómez Farías y Félix Zuloaga, en la colonia Presidentes, dificulta el tránsito de automovilistas y mantiene en alerta a los vecinos, quienes aseguran que el problema lleva alrededor de seis meses agravándose sin recibir atención, pese a los reportes presentados ante la Presidencia Municipal y SIMAS. El hundimiento presenta daños considerables en el pavimento y hasta una alcantarilla sin tapa, condiciones que representan un riesgo para quienes circulan por el sector.
José Arturo Herrera, habitante de la zona, explicó que las fallas en el drenaje y las posibles deficiencias en trabajos anteriores habrían contribuido al deterioro de la vialidad. Señaló que el hundimiento continúa agravandose, particularmente con el paso de vehículos, sin que hasta el momento se haya concretado una solución a las solicitudes de los residentes.
El vecino indicó que varios automóviles compactos, debido a su baja altura, han caído en el desnivel del pavimento y quedado atorados al golpear el diferencial contra el suelo. Ante estos incidentes, los propios habitantes han tenido que ayudar a sacar las unidades, e incluso en su desesperación han depositado ,tierras y escombros para minimizar el riesgo en el lugar, mientras el desperfecto continúa representando un peligro para los conductores.
La afectación, según el vecino, también modificó la recolección de basura en el lugar. De acuerdo con Herrera, el camión recolector dejó de ingresar a la calle debido a las condiciones del hundimiento, por lo que los habitantes deben trasladar sus residuos hasta la esquina para que puedan ser recogidos. Esta situación representa una dificultad adicional para las familias, que deben cargar los botes hasta el punto donde puede acceder la unidad.
Este nuevo caso se suma a otros hundimientos que permanecen pendientes de atención en distintos puntos de Piedras Negras, donde el deterioro de las redes de drenaje y las tuberías subterráneas ha quedado expuesto a través de daños en el pavimento. En algunos sectores, la antigüedad de la infraestructura y el desgaste de las instalaciones figuran entre los factores señalados para explicar la recurrencia de estas fallas.
Uno de los casos más notorios es el de la calle Industrial, en la colonia CROC II, donde el municipio mantiene trabajos de intervención. Aunque inicialmente se contempló un periodo de aproximadamente 20 días para concluir las labores, el plazo se ha extendido por más de dos meses y la excavación continúa abierta. La obra acumula retrasos respecto de los tiempos previstos, los vecinos siguen a la espera de que se restablezcan las condiciones de la vialidad.
Otro hundimiento permanece en la calle Mexicali, en el cruce con Heroico Colegio Militar. La afectación lleva meses sin ser atendida y en el sitio continúa un señalamiento preventivo que también muestra deterioro por el paso del tiempo, evidencia de que el problema se mantiene sin una solución definitiva.
Una situación similar se presenta en el cruce de las calles Progreso y General Treviño, donde el hundimiento tampoco ha sido resuelto durante la actual administración municipal. En este punto, los vecinos también han comenzado a manifestar su inconformidad ante la permanencia del desperfecto y la falta de una respuesta que permita corregirlo.
A estos puntos se suma la calle Palau, en la colonia Harold Pape, sector que ha resentido las afectaciones relacionadas con el tránsito de vehículos pesados y las fallas registradas en la Ruta Fiscal, vialidad contigua que permaneció cerrada durante meses. Durante ese periodo, unidades de carga tuvieron que utilizar calles alternas, entre ellas la calle Palaú, cuyo pavimento terminó resintiendo el peso y el paso constante de estos vehículos.













