Lo que comenzó como una mañana rutinaria terminó convirtiéndose en una tragedia para Liliana Sandoval, habitante de la colonia Mundo Nuevo, quien el pasado 2 de junio perdió gran parte de su patrimonio luego de que un incendio consumiera gran parte de su vivienda.
A casi tres semanas del siniestro, la afectada asegura que continúa enfrentando una larga serie de dificultades, entre ellas la falta de apoyos concretos por parte de las autoridades municipales, retrasos en la atención de diversos trámites y, recientemente, nuevas afectaciones derivadas de las lluvias registradas en la ciudad.
El incendio ocurrió durante la mañana, poco después de que saliera de su domicilio para llevar a sus hijos a la escuela, al regresar, encontró su vivienda envuelta en llamas.
En aquella ocasión explicó, que el fuego se habría originado cuando vecinos de su patio realizaban la quema de diversos objetos en un área cercana a su propiedad.
Las llamas alcanzaron una parte del techo de su vivienda y terminaron saliéndose de control, provocando el incendio que destruyó gran parte de la estructura y de los bienes que había acumulado durante años.
La tragedia dejó severos daños materiales y marcó el inicio de un complicado proceso para intentar reconstruir su hogar y recuperar parte de lo perdido.
Tras el siniestro, Liliana buscó apoyo por distintas vías incluso acudiendo a él municipio de Piedras Negras, sin embargo, asegura que no recibió la ayuda esperada.
Relató que acudió al programa “Miércoles Ciudadano”, donde esperaba exponer su situación directamente a las autoridades municipales y entrevistarse con el alcalde Jacobo Rodríguez, pero en lugar de recibir una respuesta positiva, se le indicó que regresara tres meses después.
La situación tomó relevancia pública luego de que diera a conocer su caso a través de medios de comunicación.
Posteriormente, personal de distintas dependencias municipales, según su testimonio, acudieron a su domicilio para conocer las afectaciones.
Según narró, representantes de Atención Ciudadana, personal del DIF Municipal, Ecología y otras áreas realizaron visitas al lugar y le manifestaron su intención de brindarle apoyo.
Entre los compromisos adquiridos se encontraban la rehabilitación del cableado eléctrico dañado por el incendio, apoyo mediante programas sociales y la evaluación de posibles ayudas económicas o materiales.
No obstante, la afectada sostiene que gran parte de esos compromisos continúan sin concretarse hasta el momento.
«Vinieron varias dependencias, hicieron recorridos y me dijeron que me apoyarían, pero después de esas visitas ya casi no he tenido respuesta. Todo ha quedado en promesas y seguimos esperando», señaló.
Liliana asegura que gran parte de la ayuda que ha recibido desde el incendio no provino de instancias gubernamentales, sino de ciudadanos que se solidarizaron con su situación.
Gracias a estas muestras de apoyo recibió despensas, ropa, algunos muebles y artículos básicos para intentar reanudar su vida cotidiana. Sin embargo, cuando apenas comenzaba a recuperarse de la tragedia, enfrentó un nuevo golpe.
Las intensas lluvias registradas recientemente en Piedras Negras provocaron que el interior de la vivienda volviera a verse afectado debido a que gran parte de la estructura y del techo aún permanecen dañados por el incendio.
A esta situación se suma la incertidumbre respecto al seguro para desastres con el que cuenta por el oportuno pago de su predial.
Explicó que pocos días después del siniestro acudió una representante encargada de realizar la valoración correspondiente para este seguro; sin embargo, desde entonces no ha recibido información sobre el resultado del trámite ni sobre la posibilidad de recibir algún tipo de apoyo.
La afectada señaló que han transcurrido casi 20 días desde el incendio sin que exista una respuesta definitiva respecto al procedimiento.
Por otra parte dijo, también presentó una denuncia para que se investigaran las causas del incendio y se determinaran posibles responsabilidades.
Sin embargo, aseguró que hasta el momento tampoco ha recibido avances significativos por parte de las autoridades encargadas de la investigación.
Incluso manifestó sentirse decepcionada por la atención recibida durante el proceso, por lo que decidió dejar de insistir en el caso.
«Ya puse la denuncia, pero no he tenido respuesta. La atención ha sido muy lenta y ya mejor decidí dejar las cosas así. Que sea Dios quien juzgue a los responsables», expresó.
Actualmente, la petición más urgente de Liliana es que el municipio cumpla con un compromiso que considera sencillo pero necesario; retirar los residuos que quedaron tras el incendio.
Explicó que después de retirar por cuenta propia los restos del techo quemado y otros materiales dañados, personal del área de Ecología le solicitó que avisara cuando todo estuviera listo para proceder con la recolección.
La afectada asegura que realizó el reporte hace más de una semana, pero hasta ahora nadie ha acudido al lugar.
La situación le preocupa debido a que los desechos permanecen acumulados en un terreno perteneciente a una institución educativa cercana y teme generar molestias o problemas con los responsables del lugar.
Por ello, decidió hacer nuevamente pública su petición con la esperanza de que las autoridades municipales atiendan el llamado y retiren finalmente los residuos del incendio.












