A tres meses de que el Gobierno Municipal tomó el control del Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (SIMAS) con el argumento de corregir las deficiencias del organismo, ahora sus propios funcionarios atribuyeron la falta de agua al alto consumo de la población y minimizaron las afectaciones al asegurar que únicamente el siete por ciento de las colonias registra baja presión o desabasto, pese a que habitantes de diversos sectores denunciaron haber permanecido hasta tres días sin una sola gota del servicio.
El secretario del Ayuntamiento, Daniel Aguilar, sostuvo este viernes que la contingencia obedece a la instalación de un equipo de bombeo y al incremento en el consumo por las altas temperaturas, además de afirmar que únicamente una pequeña parte de la ciudad enfrenta problemas de suministro. «Únicamente el siete por ciento de las colonias presenta baja presión o desabasto», declaró, sin dimensionar el número de familias que representa ese porcentaje ni responder por qué continúan los reportes ciudadanos.
Por su parte, Ricardo Aguirre, funcionario municipal, afirmó que el organismo extrae actualmente del Río Bravo un volumen de agua superior al requerido para abastecer a la ciudad, pero responsabilizó a la población por el problema al asegurar que existe un desperdicio generalizado. «Falta conciencia de la ciudadanía en cuanto al consumo de agua», expresó. Incluso añadió: «Estamos muy sobrados, pero gran parte de eso que está excedido es porque la gente no la cuida».
Las declaraciones contrastan con el discurso que el propio Gobierno Municipal sostuvo desde abril, cuando tomó el control del organismo operador y suspendió a la anterior administración de SIMAS, asegurando que en aproximadamente 40 días comenzarían a resolverse las fallas del sistema. Sin embargo, tres meses después, la ciudad enfrenta una nueva crisis de abastecimiento precisamente al inicio del periodo de mayor demanda por las altas temperaturas.
Además, el propio Ricardo Aguirre reconoció que muchos de los trabajos que hoy realizan debieron efectuarse meses antes. «Los mantenimientos se debieron hacer dos, tres o cuatro meses antes», admitió, al explicar que apenas después de que el municipio asumió el control comenzaron a sustituirse equipos de bombeo y realizar reparaciones pendientes.
Mientras los funcionarios dan explicaciones técnicas, vecinos de colonias como Gobernadores, Praderas, Lomas de Santiago, Olivos, Nueva Imagen, Piedra Angular, Misiones, San Carlos y Oasis denunciaron estar hasta tres días sin agua y sin recibir apoyo mediante pipas, a pesar de que inicialmente se les informó que la contingencia quedaría resuelta en seis horas.
«No tenemos agua, yo me tuve que bañar con agua de garrafón; no hay agua ni para lavar los trastes ni la ropa. Necesitamos que nos manden pipas porque ya es insoportable esta situación», reclamó la señora Myriam, una de las habitantes afectadas.
Por su parte, Leticia Gómez señaló que la falta del servicio ya afecta incluso las necesidades más básicas de las familias. «Ya tenemos tres días sin una sola gota de agua. No podemos ni hacer del baño porque no tenemos con qué echarle. Si hubieran avisado, hubiéramos apartado agua, pero no nos dijeron absolutamente nada», manifestó.
Aunque aseguraron los funcionarios municipales, que continuarán realizando trabajos para estabilizar el sistema, no ofrecieron una fecha definitiva para restablecer completamente el servicio ni garantizaron que el problema no vuelva a repetirse durante agosto, cuando históricamente se registran las temperaturas más elevadas del año en Piedras Negras.













