Durante una entrevista concedida al periodista Efraín González, Eduardo Morales relató que el pasado 20 de abril recibió una llamada de su hija, quien, según su versión, se encontraba llorando y alterada mientras le pedía que acudiera por ella al domicilio donde residía con su madre. El abogado señaló que inicialmente pensó que se trataba de un regaño común, pero al llegar observó a la menor con una visible inflamación en el rostro, situación que calificó como impactante debido a que nunca antes había tenido dudas sobre el cuidado que recibía la niña.
Morales aseguró que, una vez a salvo, la menor le relató que había sido golpeada por su madre durante la madrugada. Indicó que posteriormente acudió a PRONIF Estatal y luego al Centro de Empoderamiento de la Mujer para presentar una denuncia por presunta violencia familiar física y psicológica. Según explicó, la menor fue valorada por personal médico y pericial, quienes certificaron las lesiones. Durante la entrevista, las fotografías mostradas por Morales no fueron difundidas públicamente debido a que forman parte de una carpeta de investigación, aunque fueron descritas como hematomas e inflamación que abarcaban una parte considerable del rostro de la niña.
El entrevistado sostuvo que las evidencias médicas, psicológicas y fotográficas forman parte de la investigación en curso y afirmó que la menor también habría referido antecedentes de castigos físicos previos durante las evaluaciones realizadas por especialistas. Morales señaló que, tras la denuncia, las autoridades emitieron medidas de protección para la menor mientras continúan las diligencias correspondientes para esclarecer los hechos denunciados.














