En contraste con administraciones anteriores, el gobierno municipal encabezado por Jacobo Rodríguez eliminó el programa de becas escolares, que anteriormente beneficiaba a miles de estudiantes, y lo sustituirá por la entrega de mochilas con útiles escolares, sin precisar el monto exacto que se invertirá en esta acción.
Durante la conferencia matutina de este viernes, el alcalde fue cuestionado sobre el apoyo educativo de cara al próximo ciclo escolar, un tema que había promovido tanto en campaña como en el inicio de su gestión. “No se contemplan becas en sí, dinero en efectivo, sino va a ser en especie. Vamos a sacar un programa de mochilas con útiles escolares”, respondió. Rodríguez mencionó que se prevé la entrega de alrededor de 1,200 mochilas, aunque no especificó si esta cantidad podría aumentar.
El presidente municipal afirmó que los beneficiarios serán seleccionados por maestros y directores de escuelas, sin detallar si existió algún estudio previo para determinar la cantidad de apoyo necesario, ni cuántos alumnos quedarán fuera del beneficio. En cuanto al presupuesto destinado, señaló de manera ambigua que “podrían ser un millón y medio o dos millones de pesos”, cifra considerablemente baja si se compara con años anteriores.
En 2017, bajo la administración de Fernando Purón Johnston, se destinaron más de 3 millones de pesos para apoyar a 2,763 estudiantes de secundaria, preparatoria, educación especial e hijos de militares a través del Programa Municipal de Becas. Aquel esfuerzo incluso generó una derrama económica en la ciudad al canalizar los recursos a negocios locales.
Actualmente, con más de 30 mil alumnos en el nivel básico en Piedras Negras, solo 1,200 recibirán una mochila, lo que representa una cobertura mínima del universo estudiantil. La diferencia es aún más notoria al considerar que este año el municipio destinó 42 millones de pesos para la Feria de Piedras Negras, una cifra que contrasta severamente con los recursos asignados a la educación.
La falta de claridad en el presupuesto, la baja cobertura y la desaparición del apoyo en efectivo evidencian un retroceso en las políticas de impulso educativo municipal, especialmente en un contexto donde muchas familias enfrentan dificultades económicas para garantizar la continuidad escolar de sus hijos.












