Con el objetivo de fortalecer la protección de niños, niñas, adolescentes e incluso adultos vulnerables, el obispo de la Diócesis de Piedras Negras, monseñor Alonso Gerardo Miranda, informó que se llevaron a cabo recorridos en ocho zonas pastorales, donde especialistas impartieron capacitaciones enfocadas en la prevención de riesgos y el cuidado de menores, logrando una amplia y buen participación de la comunidad.
El Obispo explicó que estas acciones se desarrollaron en municipios como Nueva Rosita, Múzquiz, Acuña y Piedras Negras, involucrando a instituciones educativas, agentes de pastoral, seminaristas, padres de familia, así como a sacerdotes y religiosas, con el fin de que todos los sectores que tienen contacto con menores estén preparados para su adecuada protección.
Dijo que, a diferencia de otros momentos, la capacitación se ha extendido más allá del clero, integrando activamente a laicos y familias, lo cual agregó es bueno, ya que la protección de menores es una responsabilidad compartida que requiere la participación de toda la comunidad.
Durante estos encuentros mencionó, se reforzaron los protocolos de seguridad establecidos por la diócesis, los cuales están diseñados específicamente para prevenir situaciones de riesgo.
Entre las principales medidas se encuentra la supervisión constante de los menores, la obligatoriedad de que haya al menos dos adultos en actividades con niños, y la restricción de traslados individuales con sacerdotes sin autorización.
Señaló que se trabaja en crear y ofrecer espacios seguros dentro de parroquias, catequesis y grupos infantiles, incluidos monaguillos, mediante lineamientos claros que garanticen entornos confiables y protegidos.
Monseñor Miranda puntualizó que estas acciones forman parte del compromiso de la Iglesia para salvaguardar a los menores, no solo en el ámbito eclesial, sino también como una contribución a la prevención en la sociedad, priorizando siempre el bienestar y la seguridad de las nuevas generaciones.













