La muerte de dos agentes estadounidenses en Chihuahua que presuntamente participaron en el desmantelamiento de un narcolaboratorio derivó en tensiones entre la presidenta, Claudia Sheinbaum y la gobernadora de esa entidad, María Eugenia Campos, quien después de rechazar una llamada telefónica de la mandataria afirmó que reconoce el llamado para trabajar en concordancia con el Gobierno Federal y anunció la creación de una Unidad Especializada para investigar los hechos.
Después de la reunión que sostuvo ayer con el secretario de Seguridad, Omar García Harfuch, la gobernadora chihuahuense dijo en breve comunicado que su gobierno reafirma la coordinación y el trabajo conjunto con el gobierno federal por la seguridad de las familias chihuahuenses.
En su conferencia de este viernes, la presidenta ofreció algunos detalles sobre la reunión entre García Harfuch y Maru Campos recalcando que la soberanía de México no se negocia y explicó que se le solicitó información a la gobernadora y quedó de brindarla. Remarcó: “ya depende ahora de la gobernadora”.
Por su parte, el Gabinete de Seguridad confirmó hoy que los dos agentes de la CIA fallecidos en Chihuahua no contaban con acreditación formal para participar en actividades operativas en territorio mexicano.
“Respecto de las dos personas extranjeras que lamentablemente perdieron la vida, se informa que, de acuerdo con los registros migratorios disponibles, una de ellas ingresó al país en calidad de visitante, sin permiso para llevar a cabo actividades remuneradas, y la otra con pasaporte diplomático”, señalaron las autoridades en comunicado.
En tanto, senadores de Morena coincidieron que la Fiscalía General de la República debe abrir de inmediato una carpeta de investigación por la presunta participación de agentes de la CIA en Chihuahua, pues existen indicios suficientes de que la gobernadora, María Eugenia Campos Galván, incurrió en una posible violación constitucional que incluso podría derivar en el Delito de Traición a la Patria.











