A casi 16 meses de haber iniciado la administración actual de gobierno municipal, y estallar la disputa por el control del SIMAS, el alcalde Jacobo Rodríguez retomó su confrontación contra el gerente general Lorenzo Menera, al sostener que “esta clase de gente no puede estar en el servicio público” y que “ya se tiene que ir urgentemente”.
El nuevo posicionamiento de Jacobo ocurre tras meses de acusaciones de una supuesta operación política en su contra, vinculando con actores del PRI y el Gobierno del Estado. Sin embargo, ahora el tono hacia el Ejecutivo estatal cambia: “entre él y yo, como Jacobo y Manolo, siempre ha habido buena relación”, afirmó en referencia al gobernador Manolo Jiménez Salinas, luego de una reunión privada en Saltillo.
El cambio de narrativa también alcanza a los regidores, con quienes ahora plantea diálogo: “vamos a empezar a construir y a entablar un puente de diálogo”. La postura contrasta con declaraciones previas en las que el alcalde cuestionó abiertamente a integrantes del PRI del Cabildo, al señalar que actuaban bajo intereses políticos y no por la ciudad; Rodríguez llegó a afirmar que a algunos “les conviene que a Piedras Negras le vaya mal”, después de que le votaba en contra sus propuestas o cuentas públicas por falta de transparencia.
En esta «nueva etapa», el alcalde matiza el conflicto al señalar que “el gobernador quiere ayudar… pero también necesita tomar en cuenta a su equipo”, trasladando las tensiones que tuvo anteriormente, hacia funcionarios intermedios, “…la petición que tenemos para la primaria nueva en Praderas, que el secretario de Educación ya nunca contestó. La misma secretaria de Trabajo ya tampoco nunca me contestó.”
Jacobo mantiene sin cambios su discurso contra Menera, al asegurar que “el sistema sigue quebrado”, que “no hay un plan de trabajo” y que “el agua que se está entregando está contaminada, está turbia”.
El alcalde mencionó que para lograr los cambios que pretende, para lograr el control de SIMAS, pasa ahora por acuerdos políticos: “necesitamos un diálogo cercano con los regidores para exponerles el problema”, lo que implica construir consensos con los mismos actores a los que previamente señaló y confrontó públicamente, al señalarlos de que “Hay intereses políticos que prefieren que a Piedras Negras le vaya mal con tal de golpear a este gobierno.”













