Dos migrantes fueron localizados sin vida esta semana en distintos puntos de Eagle Pass, Texas, en hechos que las autoridades relacionan de manera preliminar con las extremas temperaturas que prevalecen en la región. El primer caso corresponde a un ciudadano argentino de 38 años, cuyo cuerpo fue encontrado a un costado de la carretera 277, al norte de la ciudad. El segundo fue reportado por la empresa Union Pacific, luego de localizar el cadáver de un hombre de aproximadamente 25 años dentro de un vagón de tren utilizado para el transporte de automóviles.
Ante estos nuevos decesos, la directora de la Casa del Migrante Frontera Digna, Madre Isabel Turcios, lamentó que continúen registrándose pérdidas humanas durante el intento de cruzar hacia Estados Unidos y advirtió que las condiciones climáticas actuales representan un riesgo extremo para quienes emprenden la travesía.
Señaló que las altas temperaturas, la deshidratación y la falta de agua convierten el desierto en un entorno prácticamente imposible de soportar, especialmente para personas provenientes de países donde no están acostumbradas a este tipo de clima.
Como ejemplo, informó que recientemente el Grupo Beta rescató a una mujer migrante que quedó rezagada de su grupo tras sufrir un esguince mientras caminaba. La mujer fue localizada con un severo cuadro de deshidratación, recibió atención médica y posteriormente fue trasladada a la Casa del Migrante.
La directora consideró que, aunque quienes migran buscan mejorar sus condiciones de vida, este no es el momento adecuado para intentar cruzar la frontera debido a las temperaturas extremas que afectan la región, pues el agua que llevan consigo suele agotarse rápidamente y las posibilidades de sobrevivir disminuyen considerablemente.
Respecto a las boyas flotantes instaladas en el río Bravo, Madre Isabel Turcios reiteró su rechazo al considerar que representan un riesgo para la vida de las personas y no constituyen una solución efectiva para frenar la migración.
Recordó el incidente que se registró recientemente donde estas unidades se desprendieron Río arriba generando peligro para diferentes ciudades. Agregó que aun con la presencia de barreras físicas, los migrantes continúan buscando otras rutas para ingresar a Estados Unidos, por lo que, lejos de detener el fenómeno, únicamente incrementan el peligro y la posibilidad de que ocurran más tragedias.











