Los mismos regidores que hace apenas unos meses exigían respuestas públicas a SIMAS, promovían reuniones con su gerente Lorenzo Menera y hasta alentaban a ciudadanos a recurrir a amparos por los cobros del agua, permanecen sin fijar postura frente a la crisis de desabasto que enfrenta el organismo desde que pasó al control del gobierno municipal.
En febrero de este año, el regidor Ricardo «Richie» Múzquiz encabezó una conferencia de prensa acompañado por otros integrantes del Cabildo para denunciar supuestos cobros excesivos en los recibos de agua y exigir respuestas al entonces gerente general de SIMAS, Lorenzo Menera. En aquella ocasión aseguró que existían más de 100 quejas ciudadanas y advirtió que el problema debía resolverse antes de la temporada de mayor consumo.
«Tenemos que tener una respuesta ya oportuna en los recibos de SIMAS, porque todavía es temporada de invierno, nos estamos adelantando a las temporadas de alto consumo que son primavera y verano», declaró entonces el regidor quien además presentó un escrito firmado por diez integrantes del Cabildo, entre ellos Alejo González del Bosque, Alicia Ivonet Vega, César Dávila, Yanet González Morales, Juan Carlos Hernández, Erika Gallegos, Ismael Gallo, José Antonio Álvaro Galván y la síndica Rocío Julieta Gómez.
Dos días después, el mismo grupo sostuvo una reunión con directivos del organismo que terminó entre gritos y confrontaciones con Lorenzo Menera y el comisario de SIMAS, en un encuentro donde Richie Múzquiz encabezó los cuestionamientos por la operación del sistema y los altos cobros reportados por usuarios.
La presión política continuó en abril, cuando el propio Múzquiz reconoció haber promovido un amparo por un adeudo cercano a los 244 mil pesos en locales de su propiedad, argumentando presuntas dobles facturaciones y cobros excesivos. Incluso convocó públicamente a la ciudadanía a acercarse con él para tramitar amparos y evitar que se les suspendiera el servicio de agua.
Hoy, el escenario es distinto. Tras la intervención del organismo por parte del gobierno municipal y la salida de Lorenzo Menera, SIMAS enfrenta una crisis de desabasto que ha dejado durante varios días sin agua o con baja presión a colonias como Praderas, Gobernadores, Lomas de Santiago, San Carlos, Oasis, Olivos, Nueva Imagen, Piedra Angular y Misiones, entre otras, mientras la administración municipal reconoce fallas operativas, averías en bombas y retrasos en la recuperación de los tanques.
Pese a que la problemática ahora dejó de centrarse en los cobros para convertirse en una falta del servicio básico, los regidores que encabezaron aquellas conferencias públicas no han convocado nuevamente a ruedas de prensa, tampoco han exigido responsabilidades al actual manejo del organismo ni han retomado los llamados para promover amparos o medidas legales entre los usuarios afectados.
El contraste resulta evidente: quienes hace unos meses sostenían que el funcionamiento de SIMAS ameritaba una ofensiva pública contra su entonces gerente, hoy mantienen silencio mientras el organismo opera bajo la administración que ellos mismos respaldan políticamente y miles de familias continúan enfrentando problemas para acceder al agua potable.











