A quince días de las lluvias que provocaron inundaciones en Piedras Negras, la vecina María Herminia volvió a exigir al Gobierno Municipal, encabezado por el alcalde Jacobo Rodríguez, la limpieza completa del arroyo El Soldado, al asegurar que el cauce continúa lleno de maleza, agua estancada y basura, además de denunciar que las familias que habitan en ese sector no recibieron apoyo durante la contingencia registrada el pasado 15 de junio.
La habitante recordó que días antes de las intensas lluvias ya había advertido públicamente que el arroyo no había recibido un desazolve adecuado. Señaló que únicamente se realizaron labores superficiales en las orillas, mientras que el interior del cauce permanecía invadido por maleza, situación que, dijo, impediría el flujo del agua en caso de registrarse fuertes precipitaciones.
Aseguró que esa advertencia terminó por cumplirse cuando el arroyo se desbordó durante la tormenta, provocando que el agua ingresara a patios y viviendas del sector.
Relató que el nivel del agua alcanzó aproximadamente la altura de sus rodillas y que la corriente cruzó por la plaza y detrás de varias viviendas, inundando los patios y arrastrando tanques, llantas y diversos objetos.
Explicó que en su domicilio perdió varios colchones por la inundación y lamentó que nunca recibió apoyo para realizar labores de limpieza, ya que cuando se organizaron algunas brigadas ella no fue avisada y posteriormente, al solicitar ayuda, le informaron que ya no había personal disponible para atender su caso.
También aseguró que otras familias del mismo sector sufrieron afectaciones similares y, pese a ello, ninguna recibió respaldo por parte de las autoridades municipales.
La vecina afirmó que ésta es la tercera ocasión en que las viviendas cercanas al arroyo resultan inundadas y consideró que el problema continuará mientras no se retire la maleza acumulada dentro del cauce y únicamente se limpie la vegetación de las orillas.
Indicó que actualmente el agua permanece estancada en distintos puntos del arroyo, lo que ha provocado una gran cantidad de mosquitos que diariamente afectan a quienes viven en la zona.
A esta problemática, dijo, se suma la presencia de víboras, ratas, tlacuaches y otros animales rastreros que han salido del arroyo debido a las condiciones en las que se encuentra. Incluso comentó que una de sus vecinas encontró una víbora dentro de su vivienda, mientras que en otras casas aparecieron peces y fauna arrastrada por la corriente.
«Ya no le pedimos comida ni que nos arreglen la casa; lo único que queremos es que limpien el arroyo», expresó al reiterar su llamado al alcalde para que envíe cuadrillas que retiren la maleza y permitan que el agua fluya correctamente.
Pidió que las autoridades recorran personalmente el lugar para conocer las condiciones en las que viven las familias, al considerar que una limpieza oportuna del cauce podría evitar nuevas inundaciones y disminuir los riesgos para los habitantes del sector.













