Como uno de los hábitos más frecuentes y alterados, calificó la coordinadora de Salud Mental de la Jurisdicción Sanitaria 01, Minerva Contreras, además de considerar falta de atención y cuidado a la higiene del sueño.
Mencionó que, por lo regular, desde la infancia y la adolescencia se acostumbra a dormir poco, aunado a que en la actualidad la tecnología ha venido a potenciar y agravar este problema.
Explicó que dispositivos como tabletas, teléfonos celulares e incluso la televisión contienen tres estímulos principales: luz, sonido y movimiento, a los que se debe prestar atención.
Dijo que estos factores activan el cerebro, lo mantienen despierto por más tiempo y dificultan que se alcance el sueño de manera natural.
Señaló que la falta de sueño puede traer diversas afectaciones a largo plazo, como problemas en los reflejos y la memoria, alteraciones en las hormonas del crecimiento en menores y adolescentes, trastornos gastrointestinales, aumento de la presión cardíaca y padecimientos cardiovasculares.
Indicó que, además de generar enfermedades, la falta de sueño puede provocar accidentes, ya que existen antecedentes de personas que se han quedado dormidas al conducir o al realizar actividades de riesgo luego de descuidar sus horas de sueño.
Añadió que las afectaciones podrían ocasionar que también se presentan diversos trastornos en el sueño, como el insomnio o los despertares frecuentes.
Por ello, la especialista recomendó acudir con un médico para atender estos problemas oportunamente y, en caso de ser necesario, recibir un tratamiento que permita mejorar la calidad del sueño y con esto la salud en general.













