Tras meses de ventas por debajo de lo esperado y una menor actividad comercial, los locatarios del Mercado Zaragoza mantienen la esperanza de recuperar ingresos durante noviembre y diciembre, aunque persiste la incertidumbre por el comportamiento del turismo y el consumo de las familias. Marco Antonio Mijares, comerciante del lugar, señaló que septiembre fue particularmente difícil, pese a que tradicionalmente representa una de las mejores temporadas para el sector.
Explicó que los comerciantes esperaban una mayor derrama económica durante ese mes, pero el movimiento de visitantes no se tradujo en las ventas previstas. Incluso, pese a la ampliación de los horarios de atención, la respuesta de los clientes fue menor a la de años anteriores, sin que hasta ahora tengan claridad sobre las causas de esta disminución.
Mijares indicó que la baja actividad no afecta únicamente al Mercado Zaragoza, sino también a otros establecimientos y negocios de la ciudad, donde los comerciantes han observado un flujo más tranquilo de consumidores. A esta situación se suma la dificultad económica que enfrentan algunas familias, lo que puede limitar sus compras.
Ante este panorama, los locatarios esperan que el movimiento comercial mejore a partir del 20 de noviembre y continúe durante diciembre, cuando la llegada de visitantes de otras ciudades y estados suele representar una oportunidad para incrementar las ventas.
El comerciante agregó que la temporada decembrina, los aguinaldos y los ahorros de fin de año podrían favorecer el consumo, por lo que confían en atraer nuevamente a los visitantes que recorren el mercado en busca de artículos diversos. Sin embargo, reconoció que todavía existe incertidumbre sobre el nivel de recuperación que puedan alcanzar.
Los comerciantes esperan que las próximas semanas permitan compensar parte de las pérdidas registradas durante los meses recientes y concluir 2026 con mejores resultados, en una temporada que consideran decisiva para la actividad económica del Mercado Zaragoza.










