Luego del importante incremento provocado por los escurrimientos derivados de las intensas lluvias registradas en Coahuila y el sur de Texas, el Río Bravo comenzó a mostrar una disminución en su caudal.
De acuerdo con los registros, a las 16:30 horas del viernes el afluente alcanzó un gasto de 1,508 metros cúbicos por segundo, el nivel más alto reportado desde 2010.
Para la mañana de este sábado 18 de julio, el caudal había descendido a 802 metros cúbicos por segundo, aunque las autoridades mantienen el monitoreo permanente debido a que el río continúa por encima de sus niveles habituales.
El incremento extraordinario del caudal obligó a implementar diversas medidas preventivas en la frontera, entre ellas el cierre temporal de los Puentes Internacionales I y II entre Piedras Negras y Eagle Pass, luego del desplazamiento de boyas de la barrera acuática instalada por Texas.
Las autoridades continúan vigilando el comportamiento del Río Bravo y exhortan a la población a mantenerse alejada de sus márgenes, ya que la corriente sigue siendo fuerte y representa un riesgo para quienes se acerquen al afluente.















