Ocho trabajadores del Departamento de Ecología e Imagen Urbana resultaron lesionados este viernes luego de que la unidad oficial en la que viajaban se impactara contra un poste de concreto de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), sobre el Bordo Sur, a la altura de la colonia Presidentes. Cuatro empleados viajaban en la cabina y otros cuatro en la parte trasera de la camioneta además de una traila que remolcaba, por lo que el choque pudo haber tenido consecuencias mucho más graves.
Según testigos, la pickup RAM blanca presuntamente circulaba a exceso de velocidad y llevaba una traila cargada con cacharros cuando perdió el control y terminó contra el poste. Personal de Bomberos acudió para valorar a los trabajadores; uno de ellos fue trasladado a un hospital, mientras que los otros siete presentaron diversas contusiones. El percance dejó además una escena difícil de ocultar, el poste que sostenía un transformador cayó sobre la camioneta y provocó daños importantes en la infraestructura eléctrica, dejando sin servicio a parte del sector.
La camioneta quedó prácticamente atrapada bajo la estructura derribada, con la parte frontal severamente dañada y las bolsas de aire activadas. La presencia de la grúa en el sitio desde los primeros momentos permitió intentar retirar la unidad, pero esta vez no fue tan sencillo despejar rápidamente la escena, debido precisamente a que el poste terminó recostado sobre el vehículo. Mientras cuadrillas de la CFE trabajaban para reparar los daños y restablecer el suministro, el accidente permaneció a la vista de quienes transitaban por el sector.
La situación resulta relevante porque, cuando se trata de vehículos oficiales involucrados en accidentes, normalmente existe una rápida movilización para retirar las unidades y despejar el lugar. En este caso, la magnitud del choque hizo imposible resolverlo de inmediato. La camioneta no podía simplemente desaparecer de la escena entre maniobras y tráfico, había un poste derribado, un transformador involucrado, daños eléctricos y ocho trabajadores que debían ser atendidos.
El accidente vuelve a poner sobre la mesa los percances que han involucrado unidades municipales en Piedras Negras. En junio, la patrulla 2533 fue señalada por testigos como presunta responsable de un choque sobre la avenida Román Cepeda, donde un vehículo particular en el que viajaba una familia habría sido impactado cuando tenía el paso libre. De acuerdo con esas versiones, la unidad policiaca circulaba a exceso de velocidad y sin las torretas encendidas.
En agosto, la patrulla 2585 de Tránsito y Vialidad también participó en un choque contra un taxi de la línea Águilas, en el cruce de Periodistas y Heroico Colegio Militar. Aunque en ese caso no hubo personas lesionadas, ambos vehículos registraron daños materiales considerables. Estos antecedentes se suman a otros accidentes de patrullas registrados durante la actual administración, por lo que el percance de este viernes no puede verse únicamente como un hecho aislado, sino como otro episodio que obliga a revisar cómo se conducen, supervisan y utilizan las unidades oficiales.
Pero hay un punto todavía más delicado en el accidente del Bordo Sur; la forma en que son trasladados los trabajadores. Es común observar cuadrillas municipales desplazándose en las cajas de las camionetas e incluso en remolques, una práctica que deja a los empleados expuestos a golpes, caídas y lesiones graves ante cualquier frenón o choque. Este viernes, cuatro trabajadores viajaban fuera de la cabina y terminaron involucrados en un impacto contra una estructura de concreto; el saldo fue de ocho lesionados, pero las circunstancias pudieron haber producido consecuencias mucho mayores.
Más allá de retirar la unidad y reparar el poste, el municipio tendrá que explicar qué medidas de seguridad existen para trasladar a sus trabajadores y si realmente se están cumpliendo.











