La desaparición del agua en la denominada Acequia Madre y el deterioro que presenta el Río Escondido continúan generando preocupación entre habitantes de la región, quienes aseguran que el problema se ha agravado durante los últimos años sin que exista una intervención efectiva por parte de las autoridades.
El ciudadano y activista Epigmenio «Meño» Palafox señaló que, pese a las lluvias registradas recientemente en el norte de Coahuila, amplios sectores de este cauce permanecen secos, situación que considera una evidencia de la grave afectación ambiental que enfrenta la zona.
Durante un recorrido por el lugar, sostuvo que la falta de agua ha provocado cambios drásticos en el ecosistema local, afectando tanto a la fauna silvestre como a la vegetación que durante décadas caracterizó este paraje natural.
Entre los daños observados mencionó la desaparición de peces, tortugas y diversas especies de aves que solían habitar o visitar el área.
Advirtió que los emblemáticos sabinos ubicados en este corredor natural comienzan a resentir la escasez de agua, lo que podría poner en riesgo uno de los principales símbolos ambientales de la región.
Palafox atribuyó esta situación a la explotación de los cuerpos de agua por parte de la empresa cervecera Constellation Brands, instalada en el municipio de Nava, señalando que la problemática comenzó a hacerse evidente hace aproximadamente tres años, cuando disminuyó considerablemente el flujo de agua que alimentaba la Acequia Madre y otros afluentes de la zona de los Cinco Manantiales.
El activista cuestionó además la falta de posicionamientos por parte de alcaldes, diputados y funcionarios estatales, quienes, dijo, han permanecido al margen de una problemática que afecta no solamente a los ecosistemas, sino también al patrimonio natural de la región.
En ese sentido, hizo un llamado al alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, para que impulse gestiones y solicite la intervención de las instancias competentes con el fin de investigar las causas de la disminución del agua y buscar alternativas de solución.
También pidió la participación del Gobierno Federal para que se realicen estudios técnicos sobre las condiciones actuales de los mantos acuíferos y el impacto ambiental que enfrenta esta zona del norte de Coahuila.
«Esto es un ecocidio», afirmó Palafox al insistir en que la situación requiere atención inmediata antes de que los daños ambientales sean irreversibles.
Lamentó que un espacio que durante años fue utilizado por familias de la región para actividades recreativas y de convivencia hoy presente un panorama completamente distinto, con extensas áreas secas y una evidente disminución de la vida silvestre que anteriormente caracterizaba al lugar.













