La Fiscalía General del Estado de Coahuila confirmó que Chad “N” , ciudadano estadounidense de 35 años señalado como presunto responsable del multihomicidio ocurrido en Saltillo, habría atacado a sus víctimas con una pistola calibre .45 equipada con un supresor de sonido, disparándoles en repetidas ocasiones en la cabeza y otras partes del cuerpo antes de escapar con rumbo a la frontera.
El fiscal general, Federico Fernández Montañez, informó que las agresiones se registraron entre las 14:30 y las 15:00 horas; sin embargo, el reporte de emergencia fue recibido poco después de las 19:00 horas, luego de que familiares, preocupados por no poder comunicarse con las víctimas, pidieran a vecinos acudir al domicilio para verificar la situación. Ese lapso permitió al presunto agresor abandonar Saltillo e iniciar su huida hacia Piedras Negras.
Tras activarse el operativo, corporaciones estatales y federales desplegaron acciones de inteligencia que culminaron la misma noche con la captura del sospechoso en las inmediaciones del Puente Internacional II de Piedras Negras, cuando presuntamente intentaba cruzar a Estados Unidos acompañado de un niño de casi tres años, quien fue localizado ileso y quedó bajo resguardo de la Procuraduría para Niños, Niñas y la Familia (PRONNIF).
Las investigaciones establecen que el arma utilizada era de uso exclusivo del Ejército y contaba con un supresor de ruido, circunstancia que explicaría por qué habitantes del sector no escucharon detonaciones durante el ataque. Fernández Montañez agregó que el imputado posee conocimientos en el manejo de armas por su pasado como expolicía en Texas y que además tenía órdenes de restricción vigentes en Estados Unidos relacionadas presuntamente con violencia familiar.
La Fiscalía indicó que Chad “N” no residía de manera permanente en Coahuila y que se encontraba de visita en Saltillo. De acuerdo con las indagatorias, llegó al domicilio con la intención de ver a su hijo; tras una discusión con su expareja, abrió fuego contra los integrantes de la familia y posteriormente huyó con el menor.
En el ataque murieron Ana Laura de León Morín, Laura Jaqueline Mora de León y Emmanuel Montero, mientras que Litzy Anahí Mora de León permanece hospitalizada en estado crítico. Reportes médicos señalan que la joven sufrió un disparo en la cabeza y aún no puede ser intervenida quirúrgicamente debido a la inflamación cerebral provocada por la lesión, por lo que continúa bajo estrecha vigilancia médica.
Mientras avanza el proceso penal, familiares comenzaron este jueves los servicios funerarios de Ana Laura de León Morín y Laura Jaqueline Mora de León en una funeraria de Saltillo. En tanto, el cuerpo de Emmanuel Montero será trasladado al estado de Guanajuato para recibir sepultura junto a su familia. La Fiscalía confirmó además que el presunto responsable ya fue ingresado al Centro Penitenciario Varonil de Saltillo, donde permanecerá a disposición de la autoridad judicial para enfrentar las imputaciones por feminicidio y homicidio calificado.
Conforme continúan las investigaciones, también han surgido testimonios de vecinos que describen al detenido como una persona de carácter agresivo y conflictivo. Uno de ellos relató haberlo visto salir apresuradamente del domicilio el día de los hechos, aunque aseguró no haber escuchado disparos, versión que coincide con la hipótesis de las autoridades sobre el uso de un supresor de sonido durante el ataque.

















