El alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, omitió pronunciarse sobre los recientes señalamientos de abusos cometidos por elementos de la Policía Municipal, registrados durante el fin de semana, y centró su conferencia matutina de este lunes en una nueva confrontación ahora contra el Gobierno del Estado.
Durante su intervención, Jacobo no abordó los casos que han generado cuestionamientos públicos, entre ellos el de un joven que denunció haber sido golpeado por policías municipales, así como la imposición de una multa de manera arbitraria en un filtro antialcohol, además del episodio donde inicialmente negó el robo de una patrulla, pese a que posteriormente el propio involucrado aseguró haber huido en la unidad oficial y abandonarla en otro sector de la ciudad.
El alcalde optó por dirigir su discurso hacia acusaciones contra autoridades estatales, al señalar una presunta “operación” para supuestamente afectar a su administración, además de insistir en una supuesta falta de apoyo institucional, agravando su tendencia de peleas políticas internas y externas que personalmente ha originado desde el inicio de la administración en 2025.
Sus declaraciones se dan en medio de una cadena de confrontaciones que ha sostenido con distintos actores, incluyendo integrantes de su propio Cabildo, figuras de su mismo partido, además del dirigente estatal del PT, Ricardo Mejía, así como el actual gerente del SIMAS, Lorenzo Menera, con quien mantiene un conflicto abierto por el control financiero del organismo; aunado al rompimiento y persecución contra regidores de la 4T que fueron los fundadores local de dicho movimiento.
En la conferencia matutina, Rodríguez, lejos de autocríticas optó por decir que su administración enfrenta “bloqueos políticos” y atribuyó las tensiones al contexto electoral, y repitió su discurso de que hay acciones dirigidas en su contra y contra el municipio.
El silencio sobre los hechos recientes relacionados con la actuación policial ocurre en un contexto donde dichos casos se han presentado de manera consecutiva desde el robo de una patrulla que el edil intentó ocultar; hasta golpizas a un detenido y exhibirse denuncias por extrema recaudación en los retenes antialcohol generando los cuestionamientos, sin que hasta el momento se haya fijado una postura clara desde la autoridad municipal.














