El exgerente de SIMAS Piedras Negras, Lorenzo Menera Sierra, advirtió sobre el riesgo que representa cubrir las alcantarillas y sus respiraderos durante los trabajos de pavimentación que realiza el municipio con el llamado “Tren de Pavimentación”, al señalar que la falta de ventilación puede favorecer la acumulación de gases peligrosos provenientes de la red de drenaje y poner en riesgo a los habitantes de las viviendas cercanas.
Menera se refirió a los trabajos realizados sobre la calle Coculo y vialidades aledañas de la colonia Acoros II, luego de que la vecina Carmen Rodríguez denunciara que las labores de pavimentación estaban cubriendo las tapas de las alcantarillas. De acuerdo con el exfuncionario, esta situación puede provocar que gases como metano, sulfuro de hidrógeno, amoniaco y dióxido de carbono se concentren en el sistema de drenaje y eventualmente ingresen a los domicilios a través de las instalaciones sanitarias.
El exgerente sostuvo que las condiciones actuales evidencian, a su juicio, la falta de experiencia por parte de quienes están a cargo de los trabajos, debido a que las tapas de las alcantarillas cuentan con respiraderos que no deberían quedar obstruidos. Señaló que la capa de pavimento es delgada y puede retirarse con facilidad para mantener libres las ventilaciones, por lo que cuestionó que no se haya considerado esta medida durante la aplicación del material.
Indicó que vecinos de las zonas donde se realizan las obras ya han manifestado la presencia de olores provenientes del drenaje dentro de sus viviendas, situación que consideró una señal de alerta. Recomendó que, ante la presencia de olores fuertes, los habitantes abran puertas y ventanas para favorecer la ventilación y, si el olor se intensifica, abandonen temporalmente el domicilio como medida preventiva.
Menera recordó que Piedras Negras ya registró una tragedia relacionada con la acumulación de gases en el sistema de drenaje. El 20 de septiembre de 2011, tres trabajadores de SIMAS murieron intoxicados durante labores de desazolve en el colector Nuevo León y un cuarto trabajador resultó gravemente lesionado. Los reportes de aquel accidente señalan que los empleados comenzaron a desvanecerse mientras realizaban trabajos a varios metros de profundidad; posteriormente se informó que el personal contaba con equipos para detectar la presencia de gas metano.
De acuerdo con la información publicada sobre aquel accidente, las víctimas fueron el subgerente Roberto Pope Rodríguez, Carlos Alvarado Martínez y Ramón Juárez, mientras que José Manuel Martínez sobrevivió, aunque permaneció gravemente lesionado. El caso fue atribuido a una intoxicación por gas metano durante los trabajos de desazolve.
Con este antecedente, Menera consideró que obstruir actualmente las ventilaciones de las alcantarillas representa una situación que debe atenderse para evitar riesgos a los vecinos. Insistió en que los olores que ya ingresan a algunos domicilios deben tomarse como una advertencia y cuestionó que una obra de pavimentación pueda realizarse sin mantener libres los puntos de ventilación del drenaje.












