Rusia bombardeó intensamente Kiev, capital de Ucrania este domingo y al menos cuatro personas murieron, días después de un ataque ucraniano contra una residencia estudiantil en una región ocupada por Moscú que el presidente ruso, Vladimir Putin, prometió vengar.
El ataque, que dejó alrededor de 56 heridos es considerado uno de los más feroces contra la capital ucraniana desde el inicio de la invasión rusa hace cuatro años.
La Fuerza Aérea de Ucrania informó esta mañana que detectó «690 aparatos de ataque aéreo: 90 misiles, 600 drones de distintos tipos y un misil balístico de alcance intermedio».
La presidenta de la Comisión Europea, Úrsula von der Leyen, y la jefa diplomática de la Unión Europea, Kaja Kallas, aliadas de Ucrania condenaron el ataque ruso de este domingo contra la capital del país, Kiev, y la región, calificándolo como un “aberrante acto de terrorismo”.
En tanto, el Ejército de Rusia confirmó haber lanzado un misil llamado Oreshnik afirmando que fue “en respuesta a los ataques terroristas de Ucrania contra infraestructuras civiles en territorio ruso”.













