El acuerdo que autorizó el alcalde de Piedras Negras, Jacobo Rodríguez, con la empresa Ferromex para la construcción de un muro de confinamiento se concretó sin consenso con la ciudadanía y sin ningún beneficio para los vecinos afectados. La decisión se tomó de manera unilateral y, lejos de representar un ejercicio democrático, deja a las familias atrapadas detrás de una barda sin haber sido consultadas.
Este jueves, al ser cuestionado directamente sobre si Ferromex otorgaría algún beneficio adicional a la ciudad, como puentes peatonales o vehiculares, Rodríguez reconoció que no habrá compromisos de la empresa con la comunidad: “No hay ningún puente contemplado en este momento, y bueno, ya Ferromex va a empezar la construcción de esta barda de confinamiento… lo antes posible”, declaró.
El alcalde admitió que la empresa no aportará nada más que su muro, sin mejoras ni soluciones a los problemas de movilidad que generará. Tampoco hubo consenso con los vecinos para saber si estaban de acuerdo con esta medida. La negociación se realizó únicamente entre el municipio y la empresa ferroviaria, lo que genera críticas al señalarse que el beneficio recae solo en Ferromex, mientras los ciudadanos padecerán las consecuencias de quedar aislados por una barrera que no responde a las necesidades de la comunidad.













