El Gobierno de México presentará a finales de agosto una propuesta para regular el uso de plataformas digitales y redes sociales, además de definir reglas para el uso de teléfonos celulares en las escuelas.
Al retomar el debate sobre el uso de los dispositivos digitales, la presidenta, Claudia Sheinbaum, enfatizó que este permitirá conocer las medidas para proteger a los menores “de la adicción a las redes y las plataformas”.
Explicó que la propuesta será construida a partir de los foros y mesas de análisis que actualmente se realizan en distintas entidades del país, donde participan especialistas, autoridades y representantes del sector educativo.
“La idea es que para el nuevo ciclo escolar podamos hacer un planteamiento para las escuelas y sigamos con los foros, para escuelas la idea es que podamos tomar una decisión este mismo mes para el nuevo ciclo escolar y seguir con la discusión”, expresó la mandataria.
Aclaró que “no se está prohibiendo de tajo algo, sino una discusión colectiva que nos incumbe a todos” y argumentó que como “regulamos el uso del alcohol, del tabaco, comida chatarra, por lo que tenemos que decidir conjuntamente qué hacer con las redes sociales”.
Al abordar el tema en la conferencia de hoy, el psicólogo social y profesor de liderazgo en la Universidad de Nueva York, Jonathan Haidt, señaló que durante años se creyó que las generaciones nativas digitales serían más inteligentes y hábiles; sin embargo, afirmó que ahora existe evidencia de que el uso prolongado de teléfonos celulares durante la infancia se asocia con depresión, ansiedad y trastornos alimenticios.
Recomendó al gobierno mexicano tomar decisiones como las que han asumido otros países que han decidido “decir basta”, esto es “separar a los alumnos del teléfono durante toda la jornada escolar y elevar a 16 años la edad mínima para abrir una cuenta en las redes sociales”.
Por su parte, el experto en seguridad digital, Arturo Béjar, ex director de ingeniería de protección en Facebook, expuso los riesgos que enfrentan niñas, niños y adolescentes ante el diseño de las plataformas digitales y sus algoritmos.
“El scroll infinito está diseñado para que uno pueda pasar toda la vida deslizando el dedo sin que se acaben los videos. Eso, combinado con recomendaciones que bombardean a los jóvenes con contenidos dañinos, como dietas extremas o imágenes que afectan su autoestima, genera un uso compulsivo y riesgos graves para su salud”, indicó el especialista.












